Archivos de: Julio 2008

03.07.2008

La MEDIACIÓN, otra elección.

Permalink 11:14:22, Categorías: Mis Artículos  

La mediación se está configurando como una excelente alternativa de resolución de conflictos, principalmente de aquellos que surgen en el seno de las relaciones de pareja o de familia. También en disputas sobre el cuidado de nuestros mayores dentro de una familia de varios descendientes, diferencias intergeneracionales de padres con hijos, problemas en empresas familiares, dificultades con sucesiones o herencias, conflictos entre socios de una misma empresa o entre trabajadores productivos de aquellas, discrepancias entre vecinos…., así podemos encontrarnos con una mediación familiar, social o comunitaria.

La mediación es más antigua de lo que pensamos. Siempre se demandó la intervención de un tercero cuando las partes por sí solas no llegaban a un acuerdo: personas sabias, el sacerdote del pueblo, los más viejos del lugar….

Actualmente el proceso tiene una estructura determinada y está apoyado en la figura del mediador, siendo el eje básico de actuación ayudar a las partes enfrentadas para que se apropien del conflicto e intenten resolverlo.

Todo comienza cuando voluntariamente conectan con la mediación, en la llamada sesión informativa previa, donde el mediador explica cuales serán los roles de los intervinientes y el suyo propio, estableciendo las reglas de juego y el carácter absolutamente voluntario del proceso, siendo el mediador el que llevará el timón del propósito.

El mediador no es el que propone la solución ya que la carga emocional que envuelve a las partes y su especial vulnerabilidad podría propiciar que alguno de ellos se agarre a un clavo y se arrepienta después.

El mediador no tiene que dar opiniones, ni hacer juicios de valor, ni se puede alinear con una u otra parte. Es un elemento neutral, que maneja hábilmente las técnicas de comunicación, intentando que ellos hablen entre sí, que verbalicen sus problemas, que se apropien de él, que recuperen la capacidad de análisis. Que, con la identificación previa de los problemas, vayan buscando y proponiendo soluciones negociadas.
Establecerá unas prioridades y esto ayudará a las partes a clarificar sus intereses y necesidades. Téngase en cuenta que cuando se está cabreado o dolido resulta difícil pensar. Lo más importante es lo que les está ocurriendo a ellos.

Ha de tenerse en cuenta, en lo que se refiere a procesos de ruptura conyugal, que el conflicto tiene un carácter especialmente dialéctico, y se deteriora porque se rompieron los canales de comunicación entre las partes, se rompió el dialogo, no se escuchan mutuamente y por ello no encuentran vías de solución al problema.

El único camino que suelen encontrar es la vía judicial y desde una modesta experiencia puedo decir que la vía judicial, a la que todo el mundo acude, no sólo no resuelve la situación sino que la coloca en una posición aún mas penosa de lo que estaba antes de acudir a los tribunales, siendo el interés principal de una u otra parte quedar como ganador o perdedor en la contienda, alentados además por los intereses propios y personales que defienden sus respectivos abogados.

La Justicia legalizará una situación de ruptura conyugal pero no reconstruirá ni se ocupará de las circunstancias familiares en el ámbito relacional y social.

La mediación previa en procesos de familia conduce a solucionar negociadamente las diferencias entre los cónyuges y reduce considerablemente las consecuencias negativas y el desgaste de un proceso judicial enconado, cambiando el concepto de ganador-perdedor por el de ganador-ganador.

Generalmente, el que está interesado en retomar la vía del diálogo perdido y lo intenta, casi siempre obtiene la recompensa del éxito.

Más sentido tiene si consideramos que aunque se produzca la separación conyugal legal las relaciones no se acaban con la sentencia de divorcio, sino que van a continuar irremediablemente en el caso de que los cónyuges sean progenitores de uno o varios hijos de los que van a ser siempre responsables y participes de sus intereses personales.

Además de todo ello se consigue descargar de asuntos a los tribunales, agilizándose los trámites y disminuyéndose la victimización que supone que los asuntos tarden demasiado tiempo en enjuiciarse.

Se ha de tener en consideración que con la ruptura matrimonial, con la carga emocional que ello conlleva, de forma consecuente y paralela, se produce una división económica, cambio de domicilio para uno de los dos, cambio de los hábitos sexuales, cambian los apoyos emocionales, cambian las relaciones de amistad que se tenían antes de la ruptura, cambiamos el entorno social, cambiamos incluso el trabajo.

Si uno de los dos no trabajaba fuera del hogar se tendrá que incorporar al mercado laboral con la edad que tenga en ese momento; aparecerá el desequilibrio económico; nuevas relaciones de pareja; lo traumático que puede llegar a ser para los hijos y esto va a depender de la edad con que les coja, el nuevo papel que ellos van a desempeñar, y todo aquello que seamos capaces de imaginarnos.

Tuve un profesor D. Daniel Bustelo, experto en mediación que, entre otras cosas, preguntaba a los matrimonios que iban a sus sesiones:

¿Cómo le gustaría que contara su hijo a su novia que fue el proceso de separación de sus padres?

En la mediación se están poniendo muchas esperanzas, aunque no siempre sea “el remedio”, será positivo que se promueva e informe de sus bondades. Merece la pena promover la cultura del acuerdo frente a la de la confrontación.
Paco Espinar. Julio-2008

El Blog de Paco

Nací en Lora del Río, 1960. Cursé estudios básicos en C. P. Virgen de los Reyes de Lora del Río. Aprobé el acceso a la Universidad en 1991. Soy Experto Universitario en Criminología por la Universidad de Sevilla desde 1997. Licenciado en Criminología, 2ª Promoción Universidad de Murcia (2002-2007). Numerosos cursos en materia procesal de las Jurisdicciones Penal, Civil, Laboral y Contenciosa-Administrativa. Varios seminarios criminológicos. Soy Funcionario de Carrera en Servicio Activo de la Administración de Justicia desde 1988. Pertenezco al Cuerpo Nacional de Gestión Procesal y Administrativa de la Administración de Justicia y actualmente soy Secretario de Juzgado de Paz. Fuí Socio fundador y Presidente de la Asociación de Vecinos Ermita de Setefilla. Fuí Delegado Sindical y Responsable Regional del Departamento de Justicia, durante cinco años, en la Organización de la Unión General de Trabajadores. Diversas publicaciones en prensa local, provincial y nacional. Colaborador de la 1ª Edición/2008 del Centro de Estudios Jurídicos del Ministerio de Justicia: “La Mediación Familiar. La Mediación Penal y Penitenciaria. El Estatuto del Mediador. Un programa para su regulación” Editorial THOMSON-ARANZADI.

Buscar

Categorías

Panel de Control

XML Feeds

What is this?

Comunidad de Blogs de LoradelRio.NeT