09.08.2010

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LA MALA FAMA DE LOS LOREÑOS

Vaya por delante, que me siento Setefillano de nacimiento y loreño de corazón, pero no dejo de reconocer y de observar la mala fama que las gentes de este nuestro pueblo, tenemos fuera de Lora, y por qué no decirlo, incluso entre nosotros mismos a veces.

Que en todos sitios cuecen habas es cierto, pero no es menos cierto que los vecinos de los pueblos cercanos al nuestro, tienen ese concepto, en mi opinión equivocado, de que en Lora sólo hay personas conflictivas y malavenidas, y allí donde vamos la montamos parda. Aunque en la vecina Puebla de los Infantes, Constantina, Alcolea, Carmona, Los Alcores, La Campana, etc. existen personas problemáticas, no es esa la apreciación que percibimos de las gentes en general de estos lugares.

Mi opinión es otra bien distinta a ese parecer y a esa mala fama que nos persigue, sin dejar de reconocer, que probablemente la reputación sea merecida, no la de los loreños, sino la de unos cuantos de Lora, que sólo viven aquí y que de loreños tienen poco.

Los vecinos de Lora, conocemos perfectamente donde y quienes son la gente bullanguera de nuestro pueblo, hasta nuestro Alcalde los conoce sobradamente. No en vano, con algunos delincuentes de aquí, mantuvo un escarceo amigable, de esos que al final, en plan compadreo acaban, con que yo rebajo mi petición, los policías que habéis estado a punto de matar, que les den por el orto, vosotros me votáis en las próximas elecciones y también vuestras familias, y aquí no ha pasado nada. Ya lo creo que nuestro Alcalde los conoce bien. A pesar de todo, no dejan de ser cuatro entre una multitud que son el resto de personas de bien que viven en Lora.

Muchos de estos personajes, que van a los pueblos cercanos al nuestro sobre todo el fin de semana, son jóvenes de nuestra localidad, hijos de padres emigrantes muchos de ellos, bien recibidos y acogidos en esta villa, y que ni se sienten ni son loreños convencidos. Digamos que están de paso por Lora. A esta falta de arraigo, le sumamos factores de educación, libertinaje social y alguna sustancia estupefaciente y tenemos lo que se suele denominar una bomba de relojería.

Analicemos lo del arraigo, la educación, el libertinaje y las sustancias estupefacientes. Siempre desde mi más humilde opinión y desde un punto de vista del todo subjetivo, pienso y creo que el loreño es una persona dócil, noble y poco exacerbado. No son problemáticos y aunque escandalosos en sus celebraciones y juergas, algunas me he pegado, en absoluto dados a la bulla. Esta es mi visión del loreño en general, del que vive en la Barriada nuestro Padre Jesús y del que vive en el centro, del que es del Priorato y el de Las Viñas. Porque el loreño se siente a gusto en la Feria, en la Romería, en el día de San Sebastian y hasta en el trabajo. Y se comporta y está en su sitio como debe de ser. El que no actúa de esta manera, ese no es loreño, ese ha mamado de otra leche. Y digo esto, porque la gente que se siente loreña, se ha educado en los valores y en el respeto que nos profesamos unos a otros. Los del Barrio San José con los de la Calle San Vicente y la Avda. de Prim. Los del Llano con Lepanto y Los del Barrero con La Petra. Y el que viene del campo de regar y el que viene de la fábrica de los melocotones y de las naranjas, con el que sale del banco o de la oficina, el currante y el señorito, todos, cuando llegan las fiestas de Lora en Mayo, se arreglan y salen a dar un paseo por el Real o en la Semana Santa, a ver a Nuestro Padre Jesús, a la Borriquita o al Santo Entierro y se van a la ermita en el día de la patrona. Todo porque en estas cosas nos hemos educado los loreños, nos lo han enseñado desde pequeños y es lo que conocemos y sentimos como nuestro. Por eso, el arraigo y la educación, la cultura que un pueblo posee, esa idiosincrasia que lo hace distinto a los demás, no se aprende en los libros, ni la dan los títulos de licenciado o diplomado, eso no es propiedad del rico ni del pobre, eso simplemente es sentirse loreño.

Si hay personas que esto no lo llevan en la sangre, y existe una permisividad por parte de malos políticos que no quieren problemas, sino dinero, amén de no sentirse loreños, y si no ya me dirán de donde es el señor Parra, pues nos encontramos con gente que no se comporta, que no están en su sitio, que montan follones y que nadie quiere junto a ellos porque aquí se les conoce. Aquí empieza el libertinaje. Aquí es donde la inseguridad ciudadana se hace patente y donde los medios públicos dejan de cumplir su función, porque se agua la convivencia de muchos y se juzga a todo un pueblo, por el comportamiento inadecuado e incívico de unos cuantos. Si a esto le unes, que en Lora los jóvenes no encuentran un lugar de esparcimiento y se tienen que marchar fuera para divertirse y para trabajar, pues se crean unos conflictos que desde nuestro Ayuntamiento no se ha sabido atajar.

Con respecto a las sustancias estupefacientes, esa que parece que en Lora, según nuestro Alcalde no es para tanto, a pesar de ser el supermercado de toda la comarca, se cruzan en el camino de jóvenes faltos de arraigo cultural y por tanto poco implicados en actividades sociales o en participar en la comunidad, sin trabajo o con él, pero sin valores en muchos casos ni éticos ni morales y sin compromisos ni responsabilidades, provocan catástrofes humanas tanto respecto de sus familias como en la sociedad en la que conviven.

Evidentemente no voy a descubrir ahora América, diciendo que Reinoso es un Alcalde malo de solemnidad, pero le voy a dar un consejo gratis, en pro de una mejor Lora. Por lo menos a ver si lo intenta, así ganaríamos todos, aunque sé que caerá en saco roto, porque a Reinoso Lora le importa más bien nada, pero aun así se lo voy a trasladar:

Más educación social a través del deporte y de actividades que impliquen a cuantos más ciudadanos mejor como forma de acercamiento y unión entre vecinos y mucha más mano dura con medidas ejemplarizantes, para aquellos que no cumplen las normas. Los delincuentes a la cárcel las personas de bien tranquilas. Con esto, la sociedad loreña viviría más segura y la imagen de nuestro pueblo mejoraría entre nosotros y por consiguiente también la que proyectamos fuera de Lora.

Señor Reinoso, si no es capaz de hacer cosas de este tipo, y su gestión pasa sólo por las aceras y las fotos, pronto sólo le quedarán un montón de recuerdos y de fotos de aceras que usted inauguró y una gran cuenta corriente… con su sueldo de Alcalde claro está.

13.07.2010

Permalink 15:23:47, Categorías: Mis Artículos  

EL EX - PODER JUDICIAL

Dice un chiste comúnmente extendido y conocido:

-Yo no voto personas, ¡yo voto ideas!
-¿Y si te doy un millón de euros?
-Pues te voto, porque la idea me parece de lo más correcta.

Esto que es un chiste, es algo parecido a lo que ocurre en la justicia de España. Los jueces están quedando para meter en la cárcel a cuatro roba gallinas, cinco tironeros que a los dos días están en la calle y algún asesino confeso y resto de desgraciados varios.

Que los trabajadores del gremio no se ofendan, porque ellos hacen lo que se les dice, y no tengo nada contra ellos, que están atascados en papeles y papeles y sufriendo y padeciendo la lentitud de un sistema, que es obvio patente y notorio, juega y baila al son de los políticos de turno que en cada momento gobiernan nuestro país o nuestra comunidad autónoma.

Si preguntas en Valencia, el Tribunal Superior de Justicia es afín al PP valenciano. Si es en Andalucía, la sombra del PSOE siempre sobrevuela. En el Constitucional, la guerra ha estado entre “pepeistas” y “psoistas” y además han dictaminado una sentencia, que a todos complace menos a Montilla que parece que ahora llegará a un acuerdo con Zapatero para modificar algunas leyes orgánicas. Cuestión esta que demuestra a las claras, que al final el estatuto catalán resultaba innecesario para conseguir los fines que seguro que se consiguen por la vía de la reforma del estatuto anterior como ya se presume.

A lo que iba, que la lectura de la justicia en esta nuestra España, es objetiva dependiendo quien me lo cuente y que quiera yo oír. Las leyes se interpretan como más conviene, según en que comunidades y de qué partido político se trate en cada momento. Desde luego, jueces con cojones, faltan y muchos, porque resulta que cuando alguno saca los pies del plato, si interesa políticamente, le abren expediente, lo investigan y acaban por darle un castigo público y un vapuleo sucio que sirve de medio coercitivo, para que el resto de jueces piensen, que aquí están para lo que están y no para meterse con cosas que deciden los políticos y que a ellos ni les va ni les viene.

Además que los propios jueces, no piensen que están muy por la labor de meterse en líos de aquellos con políticos, a no ser que se les mande o que los fiscales no afines al ejecutivo sino todo lo contrario, como buenos “brazos tontos de la ley”, empiecen a dar por el culo con algún temita que los obliguen a pronunciarse. Aquí paz y después gloria.

Tras ver el espectáculo bochornoso de la sentencia del Estatuto de Cataluña, en el cual ahora dicen que la decisión ha sido libremente tomada por los miembros del Constitucional, sin ninguna presión ni social ni política, beneficiando a todos menos al rival político, me ratifico en las palabras que Pedro Pacheco pronunció un día en las cuales afirmaba que la “Justicia es un cachondeo”. Personalmente no sólo creo que es un cachondeo, sino que pienso que es utilizada para el control de las masas en una sociedad que nos hacen creer es justa y de derecho simplemente porque así se recoja en la Constitución. Lo que se dice y no se cumple es como el que tiene un tío en “Graná”.

Sólo porque te condene un juez que hace dos horas comía o iba de cacería con el Presidente o Secretario General del partido de marras, no es suficiente motivo para pensar que no estamos ante un sistema judicial o un poder del estado independiente. Sólo porque el Banco Santander, y por consiguiente, Emilio Botín paga cursos a magistrados de la Audiencia Nacional, no se debe pensar ni es motivo suficiente para creer que se influencie en algo algunas decisiones judiciales. Sólo porque se hayan tardado 4 años en dictar la sentencia del Estatuto y se haya presentado 10 borradores de la misma, no es motivo para pensar que aquí algo no va bien. Sólo porque se hayan declarado inconstitucionales unos cuantos artículos del texto, que al parecer no son muchos, no es suficiente motivo para pensar que lo importante no es lo cualificativo sino lo cuantitativo. Me da miedo pensar que lo que se le pide a un Juez es que dicte mil sentencias para descongestionar los juzgados, haciendo justicia o no, porque lo importante son los números, que es lo que le importa a los políticos para hacer después campaña.

Miren ustedes, estoy completamente seguro que si a Botín, por poner un ejemplo, lo investigaran, lo meterían en la cárcel con total seguridad, y estoy tan seguro como que si voy al médico le cuento un par de síntomas, algo me receta. Ya lo hicieron con Ruiz Mateos, Barrionuevo, Mario Conde, Vera, Gomez de Liaño, Tirado Marquez, Filesa, Caso Gurtel, Pretoria, Malaya, Ilegalización de partidos políticos, ect. Son ejemplos vivos de casos y acosos con fines puramente políticos, en los que la justicia actúa simplemente donde y cuando el ejecutivo que corresponda decide, o cuando la corriente política los arrastra.

Al final, este país, en el que algunos se ofenden porque a la selección española de fútbol se le llame la roja, en el que se dan diez millones de euros a la hija de un presidente de subvención y no pasa nada, el país en el que el juez que “empura” a la oposición se va de cacería con el ministro de justicia, debemos creer que seguimos viviendo en un estado de derecho.

Vivimos en el estado del derecho a todas las garantías para los políticos y para la gente poderosa, para los grandes empresarios que comulguen con el poder financiero, verdadero poder encubierto. Para los verdaderos delincuentes (roba gallinas y desgraciados varios), todo el peso de la ley, a veces incluso leyes demasiado benévolas según diversas opiniones.

Mal vamos en aquello de la división de poderes que la Constitución reconoció allá por el 78. Creo poco en la Justicia española, en un sistema judicial lento y sometido al poder político. Lejos queda ya el pacto social de Rousseau o la teoría de Montesquieu y cada vez más cerca el absolutismo compartido entre dos partidos políticos que se reparten el país como si fuese una tarta de merengue. Dejar de creer en el sistema judicial actual y en los partidos de hoy, no es dejar de creer en que un democracia justa es posible.

Si la soberanía recae en el pueblo, que sea el pueblo a través de una elección directa quien decida y elija a los dirigentes de nuestro sistema judicial, con listas abiertas, para que se pueda elegir a las personas y no a los partidos. Seguramente este método tampoco sería perfecto, pero a que todo el mundo estaría de acuerdo en que uno de los que pusiesen orden en esto fuese el Juez Calatayud. ¿Les suena?.

Pues eso digo yo también, que si algún día me tocase ser juzgado, espero que simplemente me juzgue el sentido común, porque perteneciendo al LIS, pocos favores espero de la justicia, en manos de medio polítiquillos reprimidos, que si es necesario y el partido se lo pide, acaban comulgando con ruedas de molinos.

Hasta nuevo atisbo de vida, como dijo Friedrich Nietzsche de Dios, yo hoy lo digo de la justicia española. Amigos la Justicia y el Estado de Derecho han muerto. El ex Poder Judicial, hoy se llama poder puramente político, llámense PP o PSOE, esto es lo que hay.

Feliz verano a todos y descansen en julio y agosto, que septiembre no se presenta muy halagüeño.

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Fidel Prieto Romero

Nací en Sevilla en el Hospital Virgen del Rocío, el día 01 de Noviembre de 1977 a las 8 de la mañana, día de Todos los Santos, y desde entonces hasta los catorce años viví en Setefilla, pueblo de colonización a siete kilómetros de Lora del Río, tras el fallecimiento de mi padre cuando yo tenía esta edad, nos trasladamos a Lora. Mis abuelos eran emigrantes granadinos que por circunstancias de la vida acabaron en Lora del Río. Mis padres también nacieron en Granada y acabaron instalados en este pueblo de la Vega del Guadalquivir. Mi abuelo paterno fue encarcelado 8 años por el régimen franquista, y tras cumplir esa condena, acusado de rojo, fue desterrado de su pueblo natal, allá por la sierra norte de Granada, un pueblecito llamado Tiena que pertenece al partido judicial de Moclín. Mi abuelo se llamaba Agapito, un tío mío también se llama así al igual que uno de mis hermanos. A mi familia, bastante extensa a día de hoy, se nos conoce como los Agapitos o los Prietos. A mi padre, a pesar de llamarse José, también lo conocían por el nombre de mi abuelo. Soy el pequeño de doce hermanos, estoy casado y actualmente vivo en Sevilla, donde trabajo. Tras mis estudios de E.G.B. en el C.P. Reyes de España, Bachiller y C.O.U. en el Instituto Guadalquivir de Lora del Río, comencé la carrera en Córdoba, pero al año siguiente me trasladé a Sevilla, donde me Licencié en Derecho en 2002, siendo de la Primera Promoción de esta Carrera en la Facultad de Derecho de la Universidad Pablo de Olavide. También soy Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales y Formador Ocupacional. Durante mi adolescencia y después, mientras estudiaba la carrera, siempre me quejaba de que en mi pueblo no “NO HABIA NA”, y tras terminar la carrera de Derecho, mis inquietudes me llevaron a acercarme a la política, porque es desde ésta, desde donde se pueden cambiar las cosas y el medio ideal para llevar a cabo las ideas que a cada uno le parecen más justas. Mi ideal político me hizo acercarme al PSOE, donde milité durante 4 años y fui durante dos años aproximadamente Secretario de Política Municipal. Tras presentar mi dimisión por discrepancias con la dirección política de esta formación en Lora del Río, no desistí en el empeño de que cambiar mi pueblo es posible, y me embarqué en un nuevo proyecto al que me invitaron a participar, se llamaba L I S, LOREÑOS INDEPENDIENTES, personas con el único ánimo y fin de hacer crecer el pueblo en el que vivimos. Actualmente soy el Presidente de esta formación política, cargo que desempeño con mucho honor y orgullo. Con tan sólo dos meses de vida del LIS, nos presentamos a las Elecciones Municipales de 2007 y conseguimos que casi 800 personas creyeran en nosotros como una alternativa seria de futuro para este, nuestro pueblo. La lista la encabezó ALFONSO MORALES NAVARRO, actualmente concejal del Ayuntamiento, al cual acompañé de número dos en las pasadas elecciones municipales. Sigo creyendo que cambiar es posible, que se puede mejorar el mundo en el que vivimos y mi labor dentro y fuera del partido al que pertenezco, es la de mejorar y luchar por los intereses de nuestro pueblo.

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