Eso es lo que siempre he escuchado y oído de personas jóvenes y de mayores. Y me las trago dobladas, porque en esto de la política, uno debe ser la mayoría de las veces condescendiente con las personas que hablan y opinan sobre los políticos. Esto es algo así, como aquello de que el cliente tiene la razón, y como en política uno está para que lo voten, no puedes discutir cuando a uno, por comprometerse en esto de la política, le dicen mangante o simplemente ladrón, que es otra acepción igual.
¿Saben lo que les digo a los que piensan que todos los políticos somo iguales?, que un MOJÓN, que en andaluz de mi pueblo significa que de eso nada monada.
Mire usted, están entre mis convicciones, la de pensar que todos somos políticos, pero al contrario que Aristóteles, que pensaba que el hombre era un animal político por naturaleza, mi opinión es que todos estamos influidos por la política, y todos tenemos nuestra opinión sobre los asuntos que los políticos debaten. Al igual que en el fútbol, no hay que ser entrenador del Madrid para tener una opinión de como se debe jugar bien a este deporte. Pues tampoco hay que ser Alcalde o Presidente de nada para tener nuestra opinión política de las cosas, de los impuestos, del empleo, de la droga o del terrorismo. Cada uno se posiciona políticamente en sus planteamientos, distinto es que se participe activamente en ello. Una lástima por cierto, se pierden tantas ideas y soluciones a los problemas en las barras de los bares.
Yo me considero político, no se si bueno o malo, pero soy político de barra de bar y participo activamente en la política, como Presidente del LIS, a mucha honra por cierto.
Se me inflan las pelotas, y digo bien, digo pelotas, porque es lo que se me inflan cuando oigo que todos somo iguales, que todos los que nos arrimamos a la política vamos a lo mismo, y que todos somos unos chorizos.
Generalizar es malo, muy malo, ya que no todos hubiésemos dado una licencia de obra en una zona inundable, ni todos hubiésemos dejado a Lora dos meses con los semáforos de Marcos Orbaneja estropeados. No todos lo políticos dejaríamos la travesía en el estado lamentable en el que se encuentra durante tres meses ni todos engañaríamos a los vecinos como se les está engañando ahora día tras día. ¿Acaso usted lo haría? Pues igual que yo tampoco.
Sobretodo quiero dejar clara una cosa, que existen muchos sinvergüenzas en política no lo voy a descubrir yo aquí ahora, pero lo que si voy a contaros, son las personas que en Lora, están al pie del cañón, gastando dinero de sus bolsillos para ir a visitar a los vecinos a los barrios, sacrificando horas de sus familias para hablar y escuchar los problemas de los ciudadanos y usar tiempo de sus vidas, de su ocio, para estar y hacer algo que les gusta, a algunos nos apasiona incluso, y puedo poner ejemplos múltiples: Elvira, Susana, Iden, Andrés, Emilio, Jorge, Javi, Tere, Alfonso, Lourdes, Lola, Patri, Manuel, Antonio, Ines, Juanda, …
Demos la vuelta a la situación, porque ahora os voy a hablar como ciudadano que paga sus impuestos, como padre de familia, como vecino de Lora del Río que quiere que su pueblo prospere y haya trabajo para todos.
Quiero que mi hija tenga instalaciones dignas donde practicar deporte. Pienso que la ciudad deportiva tan anunciada por el Sr. Reinoso, no deja de ser un timo y querer hacerla junto al río un error, sobretodo porque sería la primera ciudad deportiva subacuática del mundo.
Opino que es una vergüenza el estado en el que se encuentra la travesía de Lora y creo que nunca se debió haber concedido la licencia de obras junto al Churre sin haberse tomado antes cuantas medidas hubiesen sido necesarias para evitar las inundaciones.
Entiendo que gastarse mucho dinero en la Matallana es bueno, pero pienso que antes de gastarse dinero allí, sin saber muy bien para qué, es necesario solucionar los graves problemas que tiene el pueblo.
El parque de bomberos debía estar funcionando hace tiempo, y debería existir un reten permanente en el mismo. Afirmo que es excesivo el número de puestos liberados que tiene el Consistorio y me causa cierta sospecha, por la falta de transparencia, las contrataciones del Ayuntamiento.
El cine Goya es un despilfarro de dinero inútil que no se acaba nunca. La piscina cubierta es una trola que no sabemos hasta cuando va a durar y el Parque Central o Parque Patilla, es una verdadera lástima como se encuentra. El pulmón de Lora le llamo el Alcalde.
Lora se encuentra muy abandonada y se hace poco por evitarlo porque este Equipo de Gobierno es ineficaz e inoperante, son malos políticos, para entendernos. Todo esto lo pienso como ciudadano. Como político pienso exactamente lo mismo. Y si algún día se me encomendase la responsabilidad de gestionar alguna de estas cuestiones, tendría la obligación de buscar las soluciones adecuadas a dichos problemas, como ciudadano y como político.
La palabra elemento en un contexto filosófico, se refiere al estado de la materia o fases de la misma. Los cuatro elementos clásicos griegos (tierra, agua, fuego y aire) datan de los tiempos presocráticos, más o menos anteayer. Estos elementos hay que diferenciarlos de otros también llamados elementos, pero cuyo significado denota un carácter ciertamente distinto y que correspondería más a sinónimos como sujetos, piezas, individuos, tipos, tíos, gachós, prendas o mendas lerendas.
Últimamente, estoy descubriendo que de ambos elementos está nuestro pueblo lleno. Una observación aparentemente obvia y nada sutil a priori. La sutileza radica, en darse cuenta de como ciertos filósofos loreños, con la excusa de aplicar su ciencia, esa que trata de la esencia, de las propiedades, de las causas y los efectos de las cosas naturales en pro del ciudadano de Lora, desvirtúan dicha finalidad aleatoriamente, en pro de alguna investigación, cuyas conclusiones intentaremos descifrar aquí.
Parece que ahora en nuestro pueblo, vamos a experimentar con las consecuencias que produce la mezcla de la tierra y el agua sobre ciertos materiales como es el polietileno, el pvc y otros materiales plásticos, así como comprobaremos las densidades que ciertos materiales arcillosos llamados ladrillos podrían ostentar en el líquido elemento, llamado Churre. A todo esto se une un desproporcionado desequilibrio entre la cantidad de guardafogatas con sus tiempos aparejados y la cantidad de experimentos que se vienen realizando con este abrasador elemento en los últimos años.
Afortunadamente, la cuestión gaseosa en nuestra localidad se mantiene estable, aunque hay que andarse avispado, porque de las ñatas de estos filósofos no debe uno fiarse, y si no que se lo cuestionen a los pobladores de la pedanía con el nombre de las siete villas, que a poco menos de diez estadales, quisieron ubicarles una lavandería de despojos humanos.
Créanme, de todo lo anterior, sumergir conductos en el elemento sólido, en Lora es todo un arte, cuyo adalid ya fue señalado por aquella de la guadaña, no sin antes haber dejado buena cuenta de sus enseñanzas a aquellos párvulos por entonces, que hoy como buenos discípulos, superando incluso al maestro, se van lejos de miradas incómodas e inoportunas, donde poder llevar a buen fin las lecciones bien aprendidas.
No es casual, que en un entorno cuyo nombre es arbusto plano, vayan sin ton ni son, a emplear gran cantidad de peculio, simplemente confiando, que el éter divino un día en el mañana, provea la mejor de las dichas para tan preciada frondosidad. A no ser, claro está, que la divinidad lo que realmente esté designando, es el futuro incierto de tal cantidad de posibles, que algún que otro elemento no químico, pretenda arrogarse así mismo y a algún secuaz que a tal empresa dedique su cometido.
Este experimento, de seguro va a salir bien, dado que todos los factores y circunstancias, avalados por la mayoría de los pareceres de los moradores de este nuestro pueblo, se encuentran alineados para que ello suceda.
Desde estas líneas, les propongo a estos eruditos sapientes, al señor que reina y a su lacayo con apellido de vid, que sus próximas andanadas de saber, las encaminen a experimentos tales, cómo el dar beneplácitos legales a actuaciones urbanitas alejadas de estas circunstancias o simplemente atender las súplicas y proclamas de los pobladores de estas tierras, y verán como encuentran el camino de la verdad.
Las conclusiones de los elementos no químicos siempre acaban siendo las mismas:
“Quien no galopa planea”, y como “Memo el postrero”, “Me lo como por la patilla y al saco templadito”, “Vámonos que nos vamos” y “Arreando que es gerundio”.
Mientras todo esto sucede, el pueblo valiente y estoico, se deja experimentar con sus fortunas, sin más vendas en los ojos, que la sapiencia de que el filósofo que reina, en el mejor de los casos, algún día los premiará con un plato de judías.
Pues vaya elementos.
Nací en Sevilla en el Hospital Virgen del Rocío, el día 01 de Noviembre de 1977 a las 8 de la mañana, día de Todos los Santos, y desde entonces hasta los catorce años viví en Setefilla, pueblo de colonización a siete kilómetros de Lora del Río, tras el fallecimiento de mi padre cuando yo tenía esta edad, nos trasladamos a Lora. Mis abuelos eran emigrantes granadinos que por circunstancias de la vida acabaron en Lora del Río. Mis padres también nacieron en Granada y acabaron instalados en este pueblo de la Vega del Guadalquivir. Mi abuelo paterno fue encarcelado 8 años por el régimen franquista, y tras cumplir esa condena, acusado de rojo, fue desterrado de su pueblo natal, allá por la sierra norte de Granada, un pueblecito llamado Tiena que pertenece al partido judicial de Moclín. Mi abuelo se llamaba Agapito, un tío mío también se llama así al igual que uno de mis hermanos. A mi familia, bastante extensa a día de hoy, se nos conoce como los Agapitos o los Prietos. A mi padre, a pesar de llamarse José, también lo conocían por el nombre de mi abuelo. Soy el pequeño de doce hermanos, estoy casado y actualmente vivo en Sevilla, donde trabajo. Tras mis estudios de E.G.B. en el C.P. Reyes de España, Bachiller y C.O.U. en el Instituto Guadalquivir de Lora del Río, comencé la carrera en Córdoba, pero al año siguiente me trasladé a Sevilla, donde me Licencié en Derecho en 2002, siendo de la Primera Promoción de esta Carrera en la Facultad de Derecho de la Universidad Pablo de Olavide. También soy Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales y Formador Ocupacional. Durante mi adolescencia y después, mientras estudiaba la carrera, siempre me quejaba de que en mi pueblo no “NO HABIA NA”, y tras terminar la carrera de Derecho, mis inquietudes me llevaron a acercarme a la política, porque es desde ésta, desde donde se pueden cambiar las cosas y el medio ideal para llevar a cabo las ideas que a cada uno le parecen más justas. Mi ideal político me hizo acercarme al PSOE, donde milité durante 4 años y fui durante dos años aproximadamente Secretario de Política Municipal. Tras presentar mi dimisión por discrepancias con la dirección política de esta formación en Lora del Río, no desistí en el empeño de que cambiar mi pueblo es posible, y me embarqué en un nuevo proyecto al que me invitaron a participar, se llamaba L I S, LOREÑOS INDEPENDIENTES, personas con el único ánimo y fin de hacer crecer el pueblo en el que vivimos. Actualmente soy el Presidente de esta formación política, cargo que desempeño con mucho honor y orgullo. Con tan sólo dos meses de vida del LIS, nos presentamos a las Elecciones Municipales de 2007 y conseguimos que casi 800 personas creyeran en nosotros como una alternativa seria de futuro para este, nuestro pueblo. La lista la encabezó ALFONSO MORALES NAVARRO, actualmente concejal del Ayuntamiento, al cual acompañé de número dos en las pasadas elecciones municipales. Sigo creyendo que cambiar es posible, que se puede mejorar el mundo en el que vivimos y mi labor dentro y fuera del partido al que pertenezco, es la de mejorar y luchar por los intereses de nuestro pueblo.