Desde que se establece la relación caso Mari Luz con el Juez Tirado Márquez por la llevanza de una ejecutoria en su Juzgado, ando buscando la forma de transmitir lo injusto que me parece el señalar al segundo como causa del primero.
Ya se difundió por los medios de comunicación, -aunque sin profundizar lo suficiente-, la situación que sufre hoy en día la Justicia en toda España y en Andalucía en concreto. Una situación que “clama al cielo” y que es consecuencia de años de dejadez, inoperancia y desacierto por parte de quienes la organizan desde el Ministerio y la Consejería de la Junta de Andalucía y también, desde hace unos años, de la corriente legislativa que –sin dotar de más medios y personal a los Juzgados- crea abundancia de delitos y nuevos procedimientos rápidos, urgentes y preferentes que hay que atender “con lo que hay” y … paro aquí. No voy a enumerar más agravios.
Reflexiono que, otra muy distinta hubiese sido la historia (no hubiésemos lamentado ninguna muerte) si hubiese ocurrido al amparo de otro Ministerio: el de Hacienda, por ejemplo. Ese sí que funciona!; en pocos años ha avanzado en positivo, dotándose inteligentemente conforme a las nuevas tecnologías (todo se hace on line, casi no existe papel!), intercomunicándose con las demás Administraciones y consiguiéndose, con efectividad y en definitiva, que la ley fiscal se cumpla y se ejecute.
¿Por qué razón, motivo o circunstancia no funcionan los Juzgados igual de bien que la Hacienda Pública?. Estoy segura de que no será porque recaudar impuestos interese más que hacer Justicia.
Nací en Lora del Río el domingo 27 de enero de 1963. Hija de Angela Cepeda y Eligio Hernández, el losetero. Soy la segunda de 4 hermanos. Estoy divorciada y tengo dos hijos. Estudié en nuestro pueblo EGB, en el Colegio Nuestra Sra de las Mercedes y BUP y COU en el INB Guadalquivir. En 1988 me licencié en Derecho por la Universidad de Sevilla. Además he hecho varios cursos de distintas materias. En el año 1992 me colegié como abogada en el Ilustre Colegio de Sevilla y desde entonces ejerzo ininterrumpidamente esta profesión teniendo despacho abierto en Lora del Río. Como hecho histórico favorito destaco la transición española -del franquismo al estado de derecho- y más aún las primeras elecciones democráticas que tuve la gran suerte de vivir, llena de buenos ideales, en plena juventud. Creo en Dios y en un mundo nuevo. Por lo primero he perdido amigos, por lo segundo me han llamado ilusa. En Febrero de 2007, en la Roda, Emilio Cano me ofreció trabajar por ese mundo nuevo desde el Partido Popular y yo acepté. Ahora – y hasta nuevas elecciones- soy Concejal, en la oposición, del Ayuntamiento de Lora del Río.