REFLEXIONANDO EN FUTURO, SIN OLVIDAR EL PASADO

Mayo 31st, 2003

Las pasadas elecciones municipales, ha clarificado sobremanera el panorama político municipal que ha de regir nuestro ayuntamiento los próximos 4 años, al conseguir el P.S.O.E. la mayoría absoluta con 10 concejales sobre 17.

El nuevo equipo de gobierno municipal que cogerá las riendas del Ayuntamiento loreño el próximo 14 de Junio, tiene la oportunidad, sin obstáculos relevantes, de hacer valer las promesas electorales que durante su campaña electoral ha venido transmitiendo. La población en su conjunto, ha dado un mensaje claro y conciso en las urnas, al otorgar una mayoría aplastante a una opción política determinada que hasta hoy en día ejercía de oposición. Los cerca de 5.000 votos que ha obtenido el P.S.O.E. exigen un cambio con mayúsculas en la política municipal en todos sus aspectos.

Repetir moldes acuñados en el pasado sería un error que los votantes no perdonarían en unas futuras elecciones. Lora del Río ha dado un NO, a la política urbanística y especulativa que ha dejado a nuestra localidad sin suelo público; un NO a unas viviendas con unos precios por las nubes, fruto precisamente de esa bárbara especulación del suelo de la que se han aprovechado unos pocos que han obtenido en todo momento las prebendas y preferencias de los que hasta hace unos pocos días tenían la responsabilidad de gobernarnos, con un desprecio absoluto hacia lo público, hipotecando el ordenamiento urbanístico de futuras actuaciones y valiéndose de artimañas que han hecho que el urbanismo en Lora no esté al servicio del interés general de todos y con una total indeterminación cara al futuro.

Lora del Río ha dado un NO, a la política de personal del Ayuntamiento de Lora del Río, que se ha distinguido hasta nuestros días por premiar a quienes se han beneficiado de las relaciones de amistad y amiguismo con los políticos municipales para conseguir un puesto de trabajo, en detrimento de los demás ciudadanos que también tienen derecho a acceder a un puesto de trabajo en la función pública en igualdad de condiciones, valorándose el mérito y la capacidad de cada cual y que ha sido un fiel reflejo de lo que históricamente ha venido sucediendo en este Ayuntamiento.

Lora del Río ha dado un NO, al oscurantismo con que se han llevado los temas municipales cara a la población. La participación ciudadana en los asuntos públicos es hoy en día un clamor que todos los partidos políticos se han apresurado a ofrecer electoralmente, pero que aún sigue siendo una gran asignatura pendiente.

Lora del Río ha dado un NO, al estancamiento económico y social que vive nuestra población. La promoción y revitalización del asociacionismo, en todas y cada una de sus facetas debe ser fundamental para articular una sociedad local huérfana de cauces de participación y representatividad.

Lora del Río ha dado un NO, a esas corruptelas políticas que mediante prebendas personales a los mas allegados, han querido montar una flota de personas agradecidas, con las que cimentar una base social de apoyo a una política personal e ideológicamente descafeinada y falta de compromisos sociales.

El equipo de gobierno que nombre el Sr. Reinoso el próximo día 14 de Junio, tiene una encomiable labor política que desarrollar, que a seguro va a ser seguida de cerca por un buen número de ciudadanos que han depositado su confianza para que la política municipal que desarrolle sea, al menos, diferente a lo ya visto. Dos temas de especial relevancia le espera: El primero, la reprobación del Estudio de Detalle de la UE-02 San José, aprobado en solitario con los votos de los 4 concejales del P.P. en la pasada sesión plenaria del día 20 de Mayo, a solo 5 días de las elecciones municipales y que hipoteca el futuro urbanístico de todo un barrio como el de San José; marginado y falto de todo tipo de servicios y que en su concepción general, reproduce la manera de actuar hasta hoy en día de los promotores urbanísticos que se han beneficiado de los placeres de nuestros gobernantes municipales y que ha propiciado la construcción de viviendas sobre terrenos de dominio público, como son las vías pecuarias, la desaparición de las zonas verdes, ó la venta de suelos públicos, en detrimento de la formación de un patrimonio municipal de suelo que ofertar para la promoción pública de viviendas y el abaratamiento del suelo con ofertas puntuales a la iniciativa privada. Tampoco hay que olvidar la problemática de “El Zahornil"; una urbanización de nueva construcción, con infraestructuras propias de los años 60.

El segundo, la también aprobación en el pleno del pasado día 20 de Mayo del convenio urbanístico que afecta al solar de propiedad municipal ubicado en la calle San Fernando, esquina con Nuestra Señora de la Cabeza, declarado zona verde para uso público en el Planeamiento vigente de 1.978 y que, reproduciendo la figura del convenio urbanístico, al igual que se hizo en la urbanización “El Zahornil", reproduce igualmente la forma de actuar oscurantista y de espaldas a la ciudadanía con la que nos han obsequiado nuestros gobernantes municipales en estos últimos cuatro años, negándose en este caso una vez mas la participación ciudadana a la hora de tomar una decisión sobre el destino, uso y disfrute de un suelo público y previamente catalogado , todo ello, a pesar de que el artículo 39 de la Ley del Suelo de Andalucía, exige un proceso de información pública que en este caso también se ha obviado.

Las numerosas ilegalidades urbanísticas cometidas durante el anterior mandato, deben ser también objeto de atención prioritaria por este nuevo equipo de gobierno; aquí no debe prevalecer el borrón y cuenta nueva, como algún candidato preconizaba en la campaña electoral. La población tiene derecho a saber que ha pasado con su patrimonio público, sus zonas verdes, sus vías pecuarias y tantas y tantas fechorías. La ley del punto y final que algunos preconizaban en la pasad campaña elecoral, no puede aplicarse a los que se han enriquecido a costa de beneficiarse de la cosa pública y, lo que pueda y deba ser corregido, que se corrija.

El P.G.O.U. debe ser el instrumento normativo que armonice de una vez por todas la trama urbana de nuestra localidad. Después de 14 años en que comenzaron los trabajos para su elaboración, es preciso consensuar un nuevo documento, sacarlo a información pública y hacer valer el principio democrático de participación ciudadana para mayor garantía de lo que debe ser una norma de obligado cumplimiento que ha de regir la política urbanística durante los próximos 20 años. Este debe ser el primer reto de nuestros munícipes y la primera exigencia de quienes les has tocado la labor de oposición, y también su responsabilidad ante los ciudadanos.

El equipo de gobierno que ha salido de las urnas el pasado día 25 de Mayo, tiene ante sí el decantarse ante la continuidad de la política urbanística seguida hasta ahora, ó la ruptura y el sometimiento a la legalidad de estas actuaciones que de una u otra manera, repercute en el conjunto de la población.

Las otras fuerzas políticas con representación municipal; P.P.; P.A. e I.U., deben de hacer valer su labor de oposición, tanto dentro del Ayuntamiento, como fuera de él, de forma constructiva, con propuestas de futuro y colaborando en aquellos asuntos públicos que son prioritarios para Lora del Río. Las ideas nuevas que se anunciaban en plena campaña electoral, deben aflorar ahora también, aún estando en la oposición. Lora del Río no puede esperar otros cuatro años esperando soluciones en materia de seguridad ciudadana, de salud pública, de vivienda, etc….

La oferta de construir una Plaza de Toros, aunque ha sido prácticamente una propuesta asumida por casi todas las fuerzas políticas, es preferible que quede en una mera anécdota de campaña electoral. Lora del Río debe poner orden en otras cuestiones mucho mas necesitadas de atención, como son las grandes inversiones en infraestructuras que solucione las deficiencias que en materias de comunicaciones, deportivas, culturales y sociales tiene Lora.

Otra cuestión de indiscutible valor político y sumamente necesaria es la de revitalizar la imagen exterior de nuestra población y estar presentes en las instituciones con poder de decisión en los asuntos que afectan a Lora. Esa mayoría absoluta y esa voluntad de cambio que ha expresado el conjunto de votantes, debe tener también su reflejo en la Diputación Provincial de Sevilla. El Diputado del partido judicial de Lora del Río, debe ser en esta ocasión loreño/a, sin excusa alguna.

Para terminar, le deseo suerte al nuevo equipo de gobierno y lo mejor para el conjunto de la población de Lora del Río. La esperanza hacia un futuro mejor nunca debe perderse.

LAS PRISAS DEL P.G.O.U. DE LORA DEL RIO

Abril 20th, 2003

La aprobación del Plan General de Ordenación Urbana de Lora del Río (P.G.O.U. - Lora), se ha convertido en este mes de Abril, en el tema más importante llevado a estudio por los Concejales de esta ya agonizante Corporación Municipal.

Las prisas mostradas por el novísimo Concejal de Urbanísmo, Sr. Cuevas para aprobar este documento normativo contrasta con la realidad urbanística de nuestro pueblo y las declaraciones de los cabezas de lista a las próximas elecciones locales, ofertando una participación ciudadana efectiva en los temas locales.

El P.G.O.U. de Lora, ha sido durante los trece últimos años un tema manido, interpretado y manipulado al antojo del equipo de gobierno municipal, posición que ha sido más grave aún en estos últimos cuatro años, donde se ha hecho de este instrumento normativo un elemento mas al servicio de los intereses de unos pocos privilegiados que han gozado como nunca de la corresponsabilidad de quienes han ostentado el gobierno municipal. La política municipal urbanística basada en el oscurantismo y la interpretación arbitraria de la legalidad imperante ha sido la nota predominante en estos años. No podíamos esperar por otra parte, que estando a tan solo un mes escaso de la finalización de esta legislatura municipal, nuestros munícipes adoptaran una actitud diferente para con la ciudadanía, a pesar de que el tema en cuestión requiere la atención de todos, pues se trata de diseñar, planificar y armonizar la trama que marcará el desarrollo urbano de nuestro pueblo para los próximos 20 años, amén de dotar de soluciones urbanísticas al conjunto de irregularidades, por no decir ilegalidades manifiestas, que han tenido su punto álgido en estos últimos cuatro años y que, en esencia, viene a ser el objeto fundamental de estas prisas concejiles por aprobar una norma, aún sin contar con el consenso de todas las opciones políticas representadas en la Corporación y ninguneando un período de información pública al que tiene derecho esta sufrida población loreña, mas que justificado tras el desaguisado obrado en este crucial tema.

A este sentir generalizado entre la población, se unen las consideraciones manifestadas por la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, la Delegación Provincial de Medio Ambiente y, últimamente, la Secretaría General de Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía que recientemente a través de su Secretaria General, Dª Josefina Cruz, ha ordenado a la Delegación Provincial de Obras Públicas una investigación sobre las irregularidades urbanísticas en contra de norma que se dan en nuestro municipio.

Hay entre nuestros concejales salientes, una manifiesta intranquilidad por el problema urbanístico suscitado, que no debemos olvidar, ha sido generado íntegramente por ellos a espaldas de la ciudadanía. A esta actitud de nuestros munícipes se han opuesto loreños de a pie que ante la indiferencia de nuestros representantes políticos, tan solo les ha quedado el recurso a los tribunales de justicia para defender sus derechos vecinales. Casos como el de la calle Jara, los Áticos de la Pimentonera; la apropiación especulativa de zonas verdes y de equipamiento comunitario de actuaciones como las realizadas en “El Zahornil", “El Funes", “Mercadona", “Pimentonera", ó la apropiación manifiesta y denunciada por la Consejería de Medio Ambiente y la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, en cuanto a la ocupación con edificaciones permanentes de las Vías Pecuarias “Vereda al Descansadero de Valero” y “Cañada del Mármol", esta última en el tramo comprendido entre la vía del ferrocarril y la calle San Vicente, ó la construcción en terrenos calificados urbanisticamente como zona verde, caso del solar de Dª María Leyva, frente a la estación de ferrocarril, ó la recientemente operada trama urbana urgida sobre los terrenos calificados también de zona verde, entre la entrada del barrio San José y la fábrica de “Mármoles Peralta". En este último caso, unas 40 familias, entre las que se encuentra un ilustrado candidato a concejal en las próximas elecciones municipales, han adquirido estos terrenos en la certeza de que son edificables; terrenos que estaban destinados en la norma de 1.978 a suplir la carencia de equipamiento de un barrio como el de San José, que no cuenta con ningún tipo de servicios o equipamiento comunitario, además de servir de trazado para la unión de la Avenida de la Cruz con la programada carretera de circunvalación que uniría el cruce de la Celulosa con la carretera Córdoba-Sevilla, a la altura del Helecho, solución ésta necesaria para evitar el cuello de botella que padece la única calle que atraviesa este barrio. Una vez más se apela a la razón de los “hechos consumados", para justificar una nueva urbanización. Todo un repertorio de ilegalidades manifiestas que son difícilmente de ocultar y aún más de justificar.

De todos estos desmanes, vienen las prisas de nuestros concejales por aprobar una norma que extienda un tupido velo sobre todo lo acaecido. La ciudadanía local no debe llevarse a engaño de embaucadores de última hora y debemos exigir en todo momento y ante la menor oportunidad nuestro derecho a participar en la elaboración de la normativa que debe regir el desarrollo urbanístico de nuestra localidad. La participación ciudadana en los asuntos públicos no debe llenar solamente unas cuantas líneas de un programa electoral, a cuyo pretexto se abonan todos los aspirantes al gobierno municipal para llamar la atención del votante. Este derecho debe ser efectivo y extensivo a todas las instituciones locales y ciudadanos en general, en cualquier momento de la vida política municipal.

Lora debe dotarse urgentemente de un Plan General de Ordenación Urbana; pero esta urgencia, tras trece años de desvaríos y sinvergonzonerías, no puede llevar a la elaboración de una norma, sin un consenso político total, y sin el refrendo de la ciudadanía.