HISTORIA DE UNA SUBIDA

Noviembre 8th, 2008

Tal como está planteado el título de este artículo, cualquiera pudiera pensar que voy a relatar una historia de aventuras ó escalada, pero como el lector podrá descubrir tras su lectura, el parecido del contenido con el título no tiene nada que ver.

Este mes de Noviembre de 2008 nos ha sorprendido nuestro Ayuntamiento, porque es nuestro; de todos los loreños, no lo olvidemos, con una subida de “impuestos” en el recibo que mensualmente vamos a tener que pagar por el consumo de agua. Nuestros gobernantes, ya saben, el Alcalde y sus concejales, son diez personas en total votadas democráticamente por todos, a este nuevo impuesto al que se han opuesto los concejales en la oposición, lo llaman “Canon de Mejora”, así queda más bonito, como lo de las hipotecas, que las llaman “subprime”. Con esos nombrecitos, pues nadie se entera de qué va la película, pero yo lo llamo como es y se entiende por la calle “un impuesto” que se devenga sobre la Tasa Municipal por el Consumo de Agua a domicilio e industrial y por el cual todo hijo de vecino va a pagar una media de 7 euros más en el recibo del agua (los industriales pagarán màs), a lo largo de todo el período que se estima que va a tener de vigencia este impuesto, aunque a decir verdad, los impuestos se ponen, pero una vez puestos cuesta mucho trabajo quitarlos. ¿Se acuerda amigo lector de la tasa por el transporte de Basuras que aún pagamos en nuestros recibos?. Se dijo que cuando se construyera la Planta de Transferencia, ello se iba a quitar, porque con la Planta en marcha se reducirían los costes. Pues al tanto, ya verá como la susodicha tasa especial que todos pagamos no desaparecerá con la puesta en marcha de la susodicha planta, si es que la vemos funcionar alguna vez, pero eso es otra historia.

Pues bien, aclarado el término por el cual nuestros actuales gobernantes municipales nos van a sacar de nuestros bolsillos el susodicho nuevo impuesto, intentaré explicar qué es lo que se esconde detrás de esta subida en el recibo del agua, encubierta como he mencionada antes bajo el concepto de “Canon de Mejora”

Se justifica, y lo justifican nuestros munícipes bastante bien, en que este nuevo impuesto es necesario para financiar las obras de una nueva tubería para traer agua a la población, porque la que tenemos ahora, ya no da más de sí y no puede aportar todo el agua que Lora necesita ó sea, pagaremos entre todos una nueva obra para cubrir las necesidades de abastecimiento que Lora tiene ó tendrá en un futuro por el aumento de población, derivado de la construcción de nuevas urbanizaciones. Este es en sí el motivo principal y único origen de este nuevo impuesto. Construir una nueva infraestructura de abastecimiento de agua con el dinero de todos los loreños, para después dársela en explotación a una empresa privada, que lógicamente generará con ello sus suculentos beneficios empresariales. ¿A que se parece esto a lo que está ocurriendo hoy en día con la Banca? El gobierno les concede dinero público a los bancos, para que estos puedan repartir dividendos y generar los suculentos beneficios que declaran, a costa de los impuestos que todos pagamos. Ea, pues en Lora, con el tema del agua, no íbamos a ser menos, se habrán dicho para sí nuestros insignes y estudiados gobernantes.

¿Pero desde cuando se da cuenta el Ayuntamiento de que es necesaria una nueva tubería de agua, porque la que existe no da para más?. Aquí está el quid de la cuestión, amigo lector y se va usted a dar cuenta el porqué yo le sigo llamando “impuesto” y no “canon de mejora”, aunque esto último suene mejor y más moderno.

Pues nuestro Ayuntamiento, que en estos últimos 15 años ha sido gobernado por gentes bien instruídas intelectualmente y, en algunos casos, con una dilatada carrera política a sus espaldas, programó la obra de esta nueva acometida de agua a la población allá por el año 1.995 en que se comenzó a elaborar el avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Lora del Río, también llamado PGOU y que quedó posteriormente recogido en el Plan aprobado inicialmente por el Pleno del Ayuntamiento en 1.997. O sea, hace 13 años exactamente que el Ayuntamiento conocía en toda su dimensión de la necesidad de construir esta obra pública.

En 1.995, Lora contaba con una más que suficiente red de abastecimiento de agua; años antes se había concluido la obra de una nueva tubería de 500, con motivo de la construcción de la nueva Depuradora de Agua Potable, que junto con la antigua de 200, aún en funcionamiento, abastecía sobradamente los consumos existentes. ¿Pero qué ha sucedido para que Lora precise de más caudal de agua del que pueda aportar el sistema actual?

A groso modo, Lora ha crecido en cuanto a extensión de suelo urbano; suelo ocupado por viviendas e industrias, prácticamente en una tercera parte del que ya estaba ocupado en el año 1995 en que se detectó la necesidad de construir una nueva tubería de agua a la población. O lo que es lo mismo, mayor superficie de suelo urbanizada y ocupada, mayor consumo de agua. Esta regla, nunca falla.

Si no me dejo nada atrás, en esos trece últimos años se ha urbanizado suelo industrial como el ocupado por los polígonos industriales de “Matallana” y “El Álamo”; Suelos residenciales como los de “Carnacea”, “La Pastora”, “Las Lagunas”, “El Funes”, “Pimentonera”, “Mercadona y alrededores”, “El Castillo”, “Las Viñas, tercera fase”, “El Zahornil”, “Entrada de San José”, “Nuevas viviendas en San Vicente” y algunas nuevas promociones de viviendas en el casco antiguo. Como se puede apreciar, la demanda de agua es inevitable que se incremente, por el aumento de los desarrollos urbanísticos que se han ejecutado en Lora.

Ahora viene la cuestión central del problema ¿Quién tiene que pagar la tubería nueva? ¿La tienen que pagar los nuevos desarrollos urbanos, que en sí han sido los que demandan más agua, ó por el contrario lo tenemos que pagar entre todos los loreños, que por otro lado ya habíamos pagado con creces las tuberías existentes?

A esta pregunta daba respuesta el Plan General de Ordenación Urbana de 1997, que como se ha dicho, fue aprobado inicialmente, pero no llegó a su aprobación definitiva, ó sea, se guardó en un cajón del Ayuntamiento y nadie más se acordó de él, hasta el año 2006, en que se aprobó definitivamente un nuevo PGOU. Ya se decía en estos papeles que los nuevos desarrollos urbanos debían de contribuir a financiar las infraestructuras de los servicios básicos que demandaran las nuevas urbanizaciones, en proporción al volumen de edificabilidad de cada zona, pero como ya he mencionado, esto quedó olvidado y simplemente se siguió construyendo obviando por completo este principio básico. Con ello, se exoneraba a los nuevos promotores urbanísticos de esta contribución, ó por el contrario, se engordaban las arcas municipales y algunos bolsillos con la recaudación a los promotores urbanísticos de COMPENSACIONES ECONÓMICAS y LICENCIAS DE OBRAS, cuyos importes después no se invertían en las infraestructuras necesarias. Tal es así, que hemos llegado a nuestros días, sin contar con un suministro eléctrico garantizado, de ahí que las industrias ubicadas en la tercera fase del Polígono Industrial no cuenten con la potencia eléctrica que necesitan y que las nuevas empresas estén optando por emplazarse en otros municipios, por falta de garantía en el suministro eléctrico, o que como ya se ha comentado, sea preciso construir de manera urgente una nueva tubería de agua, porque no hay más agua para nuevas urbanizaciones ni nuevos desarrollos de suelo industrial. Esta práctica ha llevado incluso a escamotear suelos calificados de Zona Verde y Dominio Público, en beneficio de nuevos desarrollos privados. O sea, se ha esperado a agotar los recursos de agua, electricidad y suelo de que se disponían y ahora, a la ligera y corriendo, hay que solucionar estas faltas. Utilizando un símil ganadero, se ha ordeñado la vaca, pero nos hemos olvidado de darle de comer, para que siga dando leche.

De este hacer un tanto anómalo, dieron cuenta un grupo de vecinos de Lora entre los que me incluyo, que alertamos de lo que estaba sucediendo con el urbanismo. Desde una asociación ecologista llamada AMUD-Ecologistas en Acción, entre cuyos componentes se encontraba el que hoy es Concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento loreño, Juan Miguel Parra Ruíz, comprendimos, a la vista de los acontecimientos, que se debía actuar y denunciar, primero al Defensor del Pueblo Andaluz y posteriormente en el Juzgado, todo este tipo de prácticas por parte de nuestros gobernantes que se entendía iban en contra de Ley y en perjuicio del futuro de nuestro pueblo y de sus ciudadanos.

Estas denuncias fueron escuchadas en primer lugar por la Oficina del Defensor del Pueblo y posteriormente por el Juzgado de Lora, que por cierto en breve, va a tomar declaración tanto al anterior Alcalde, Manuel de Jesús Ledro León, como al actual, Francisco Javier Reinoso Santos y a los técnicos municipales que refrendaron este tipo de actuaciones que presumiblemente puedan constituir un delito penal.

Así pues, amigo lector, si Vd. reside en Lora, sepa que lo que le quieren cobrar de más en el recibo del agua lo debían de haber pagado antes los que se han llevado los beneficios de las nuevas urbanizaciones realizadas; al menos, desde el año 1995, en que el Ayuntamiento previó la construcción de la nueva traída de agua.

Y si presuntamente, por un suponer ha desaparecido el dinero ó no lo han puesto ó se lo han llevado calentito, ¿Quién paga ahora la nueva tubería de agua?. Buena pregunta.

Una solución al problema de financiación de la obra la ha dado ya el Ayuntamiento, condenando a todo hijo de vecino a pagar religiosamente con su aportación mensual la obra, sí ó sí, como diría un buen sevillista.

Nuestros gobernantes, con el Alcalde a la cabeza, ha optado por la vía más fácil, impopular e injusta, pero hay otras que necesariamente no deben repercutir en los bolsillos de los usuarios del servicio de agua. Subvenciones para obras de Infraestructuras provenientes de los fondos FEDER, de los cuales se han dotado y beneficiado la mayoría de los municipios y mancomunidades para modernizar sus instalaciones (EMASESA, ALJARAFESA, AGUAS DEL HUESNA, CONSORCIO DE AGUAS DE ECIJA, COMUNIDADES DE REGANTES….) ¿Se ha acogido nuestro Ayuntamiento a estos planes de infraestructuras básicas?. Todo indica que no, ó al menos no han dado cuenta nuestros munícipes de que se haya presentado solicitud alguna desde que se detectó el problema de falta de abastecimiento, para acometer esta obra. Las subvenciones llevan tiempo, pero han tenido 15 años para evitar que el gasto salga del bolsillo de los que menos culpa tienen y que además castiga aún más a las familias numerosas y de menor poder adquisitivo.

Otra vía de financiación, es la del crédito oficial. Dado que nuestro Ayuntamiento tiene una economía saneada; tan saneada que le ha imposibilitado acogerse a las subvenciones de la Diputación de Sevilla para Ayuntamientos endeudados, se le supone la suficiente capacidad de endeudamiento para acogerse a un crédito ICO (Instituto de Crédito Oficial) ó del BCL (Banco de Crédito Local), a tipos de interés preferenciales y a pagar durante los años que se estimen precisos, en base a un estudio previo de amortización, con cargo a la cuenta de explotación del servicio y de los recursos generados por los futuros desarrollos urbanísticos (nuevas urbanizaciones). Esto último tiene su ventaja, ya que a la amortización del crédito van por ley destinados los fondos que se recauden en concepto de COMPENSACIÓN de los nuevos desarrollos urbanos, tal y como queda recogido en el vigente Plan de Ordenación Urbana aprobado en 2006 y en la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA). Además deja las manos libres al Ayuntamiento para poder renegociar la concesión del servicio de aguas con la empresa que actualmente lo explota, pudiendo a la hora del término del tiempo de concesión, publicitar la misma y ajustar lo que se paga por el servicio, mediante la adjudicación de éste a la empresa que presente la mejor oferta.

Poner en marcha un sistema de financiación como los comentados anteriormente lleva tiempo, pero no es nada descabellado. Si otros municipios lo han conseguido, porqué Lora no. ¿Alguien lo puede explicar?.

Para finalizar, pido a quienes nos gobiernan por decisión popular que recapaciten, que no castiguen a la población con nuevos impuestos de los que no se tienen que hacer cargo, que sean justos y equitativos en sus decisiones y que trabajen y estudien aún más las diferentes fórmulas que existen para financiar actuaciones como las comentadas, aunque ello les exija tiempo y dedicación, que entre otras cosas, para eso cobran. A los concejales en la oposición que se han opuesto a esta medida les pido que salgan a la calle, que informen a la población, que presenten un recurso contra esta imposición. De seguro que encontrarán muchos loreños dispuestos a firmar donde sea para apoyarles en sus pretensiones y hacer lo que haya que hacer para que no se consolide esta barbarie impositiva.

Lora del Río, 8 de Noviembre de 2008, hecho en un ratito de reflexión.

Otro Biescas es posible en Lora del Río

Enero 9th, 2006

Sin intención de ser agorero, en la localidad sevillana de Lora del Río, a orillas del Guadalquivir y en la desembocadura del arroyo Churre, bajo la cota de inundabilidad de este municipio sevillano se ha construido recientemente una manzana de viviendas adosadas que al igual que ocurrió en Biescas, corren el peligro de ser engullidas por una subida de las aguas del Guadalquivir y la extraordinaria corriente del arroyo Churre que en ese mismo espacio que ocupan estas nuevas construcciones, desemboca en nuestro gran río Andaluz, tras recoger las aguas de parte de las estribaciones de Sierra Morena.

Las últimas crecidas de las que se tienen constancia datan de Diciembre de 1997 y Febrero de 2000; fechas estas en las que las aguas del Guadalquivir y el arroyo Churre cubrieron por completo la zona ocupada por las viviendas recientemente construidas en lo que se conoce como “Residencial Virgen de Setefilla". Durante la gran riada de 1.963, la zona en cuestión estuvo sumergida bajo las aguas por encima de los 6 metros, como se desprende de los archivos fotográficos existentes.

La gravedad del hecho en sí, no es que la zona sufra de futuras inundaciones, sino que, al igual que en Bisecas, estás se produzcan de manera brusca y torrencialmente, por la notable incidencia que el arroyo Churre tiene al final de su curso y que la extraordinaria corriente de agua que en tromba se avecine vuelva a reclamar para sí su propio cauce, sin tiempo apenas de respuesta.

Los vecinos de Lora asentados en las inmediaciones, conocen bastante bien de estos imprevistos que, por repetidos ya les son familiares.

La reciente Sentencia de Biescas, despeja las dudas de las responsabilidades en caso de catástrofes; sentencia que bien podría aplicarse en un futuro a Lora si llegase el caso, ya que estas construcciones se han realizado en zona de influencia del dominio público hidráulico, por debajo de la cota de inundabilidad del municipio loreño y con el total conocimiento de nuestras autoridades, tanto locales, autonómicas como estatales. Al menos, a los compradores de estas viviendas les queda el consuelo de saber a quiénes les han de pedir responsabilidades y compensaciones por esos futuros “imprevistos", aunque el valor de una sola vida, resulta impagable, pero eso, a quién le importa cuando están en juego suculentas ganancias fruto de la especulación e irracionalidad urbanística más patente?.

Desde AMUD-Ecologistas en Acción y la propia Federación Provincial de Sevilla se ha denunciado este hecho ante las administraciones competentes, sin obtener respuesta alguna. En Lora, como lo fue en Biescas en su momento, el silencio de las administraciones les hace cómplices y responsables de lo que pudiera suceder en un futuro.