Estructura Judicial Española. Cuaderno 3

Abril 23rd, 2009

Tutela Judicial Efectiva. Presunción de Inocencia. Denuncia y querella.

La Tutela Judicial Efectiva, es un Derecho Constitucional cuyo concepto convendría, para general conocimiento, desmenuzar. Su significado contiene varias cosas indiscutibles:

• el acceso a la Justicia, a los Jueces.
• la obtención de una resolución judicial por el motivo que se acude, (que no tiene que ser favorable)
• si la Ley establece un recurso para recurrir la decisión judicial (la sentencia), tenemos derecho a utilizarlo. En el orden penal las sentencias condenatorias siempre son recurribles; y, por último
• a que el derecho declarado en la sentencia se ejecute, se lleve a cabo coercitivamente si es preciso. Recordemos que los jueces juzgan y hacen ejecutar lo juzgado.

La presunción de inocencia es un Derecho de especial importancia en los procesos penales. Significa que es la acusación la que debe probar la culpabilidad, sin que el acusado tenga que hacer nada para probar su inocencia porque se parte de una condición: una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Para probar que es culpable es necesario que se practiquen medios de prueba. Estos medios de prueba deben ser de cargo, es decir, que nos lleven a la conclusión de que efectivamente es culpable, que esa prueba le incrimina.
Han de ser pruebas válidamente obtenidas. No servirán las pruebas obtenidas si hubo violación de Derechos Fundamentales para lograrlas.

Asimismo, todos tenemos derecho al Juez ordinario predeterminado por la Ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia.
La Ley regulará los casos en que, por razón de parentesco o de secreto profesional, no se estará obligado a declarar sobre hechos presuntamente delictivos.

Un Juez puede conocer de un asunto penal por varias vías: por investigación propia, (llamamos de oficio), a instancias del Ministerio Fiscal, por denuncia, por querella, o por atestados policiales, principalmente.

La denuncia es una declaración efectuada para poner en conocimiento del Juez, del Ministerio Fiscal o de la Policía, unos supuestos hechos considerados como delito. En caso de que la denuncia se interponga con conocimiento de que lo denunciado es falso, el denunciante incurrirá en delito por denuncia falsa.

La denuncia puede llevarse a cabo por escrito o de palabra ante el funcionario correspondiente de la Jefatura de Policía Local, Autonómica, Nacional, de la Guardia Civil, el Ministerio Fiscal, o del Juzgado más cercano. En ella deben hacerse constar los datos de identificación de la parte que denuncia y contra quien se dirige la misma, si se sabe su identidad, la descripción de los hechos denunciados y, por supuesto, será firmada por quien denuncia. No se necesita, a priori, la intervención de abogado para llevar a cabo la acción de denunciar.

Para acreditar la presentación de la denuncia se entregará una copia o resguardo de haberla formulado, en otro caso se puede solicitar. Una vez formalizada la denuncia, se procederá a comprobar la veracidad de los hechos denunciados.

Casi todos tenemos el deber de colaborar en la persecución de la delincuencia a través de la denuncia, de tal modo que estamos obligados a denunciar:

Quiénes presenciemos los hechos delictivos.
Los que conozcamos los hechos por el cargo, la profesión o el oficio que desempeñan.
Los que, de cualquier, otra forma tengan conocimiento de la existencia de un delito.
Esto es lo que dice la norma……………….

No están obligados a denunciar, (si lo desean pueden hacerlo):
El cónyuge del malhechor.
Los ascendientes o descendientes del malhechor.
Los niños y los incapaces.
Los abogados y procuradores respecto a las cosas que oigan de sus clientes.
Los sacerdotes por lo que les cuenten en el ejercicio del sacramento de la confesión.

La querella
Utilizamos el término querella criminal, aunque en mi opinión es un término redundante, ya que lo que se declara en ellas suele presentar indicios de comisión de delito, amparado por el paraguas del Sistema y el Derecho Penal.
Se trata de poner en conocimiento del Juez unos hechos, desde donde el propio querellante, solicitará la apertura de una causa penal contra el querellado. Causa a través de la cual, se investigará la comisión del presunto delito, y se constituirá como parte acusadora en el mismo.

Generalmente se presentan querellas contra supuestos delitos perseguibles a instancias del ofendido (delitos contra el honor y la intimidad, injurias, calumnias,…). La querella ha de formularse por escrito y habrá de ir firmada por abogado y procurador, exigiéndose ciertos requisitos formales. Presentada la querella, el Juez o Tribunal decidirá si la admite o no a trámite. Deberá prestar fianza para sostener los gastos del juicio el querellante si no es el perjudicado por el delito, o sus herederos.

En cualquier caso, un abogado podrá asesorar sobre todas estas cuestiones a la vista de las particularidades que presente cada supuesto en concreto.
PEC. Abril/09

Continuará. En el siguiente y para terminar:
Estructura Judicial Española. Cuaderno 4:
Atestado. Demanda. Resoluciones Judiciales. Secreto de Sumario.

Estructura Judicial Española. Cuaderno 2

Abril 15th, 2009

Actores de Juzgados y Tribunales. Abogados y Procuradores. Juicios.

Un Juez, dentro de su ámbito competencial, no puede llevar a cabo todo el trabajo que se realiza en un Juzgado o Tribunal y por ello cuenta con un equipo de personas que componen lo que todavía es la Secretaría del Juzgado y que ahora le llaman Oficina Judicial, estructura que quiere modernizarse y de la que se habla como la Nueva Oficina Judicial, contemplada por la Ley Orgánica del Poder Judicial y que la define en su art. 435: como “la organización de carácter instrumental que sirve de soporte y apoyo a la actividad jurisdiccional de jueces y magistrados”.
Con ello se persigue la modernización de la Oficina Judicial y la pretensión es hacerla más rápida, más efectiva y más eficaz en la resolución de los procesos judiciales.

En ella se integran: el Secretari@ Judicial, los Gestores Procesales –antes Oficiales de la Admón. de Justicia-, los Tramitadores Procesales –antes Auxiliares de la Admón. de Justicia- y los pertenecientes al Cuerpo de Auxilio Judicial –antes Agentes Judiciales-.
Todos ellos Cuerpos Nacionales al Servicio de la Administración de Justicia.

El Secretario Judicial no es el Secretario del Juez y ha de ser Licenciado en Derecho; debe superar un proceso selectivo público de bastante envergadura. Depende orgánicamente del Ministerio de Justicia. El Cuerpo de Secretarios Judiciales se ordena jerárquicamente y tienen además órganos superiores como son el Secretario de Gobierno, o el Secretario Coordinador Provincial. También hay un Consejo del Secretariado que sirve de instrumento de participación democrática dentro del Ministerio de Justicia.

El Secretari@ dirige el trabajo de la Secretaría. En la Nueva Oficina asume la dirección del personal, se encarga de tareas administrativas, mientras el Juez se centra en resolver los procesos, y ostenta la fe pública (algo parecido a un Notario), dando fe de todo cuanto ocurre en el Juzgado. Se suele decir, de forma ocurrente, que el Secretario da fe y el Notario te la vende.

Al resto de los empleos antes mencionados, se accede a través de oferta pública de empleo del Ministerio de Justicia y de las Comunidades Autónomas con competencias de gestión, que convocan sus plazas de forma periódica, exigiéndose una titulación para cada cuerpo y la superación de otros procesos selectivos cuya complejidad depende de la elección que se haga, pero siempre respetando los principios de igualdad, mérito y capacidad que establecen las Leyes.
No hace mucho que se modificaron, al alza, los requisitos de titulación para el acceso a estos cuerpos con el objetivo de conseguir una mayor especialización y profesionalización de la Justicia.

También trabajan, aunque no dependan orgánicamente del Juzgado, Médicos Forenses y otros empleos como los que están integrados en el Instituto Anatómico Forense y el Instituto Nacional de Toxicología, los Equipos psicosociales de los Juzgados de Familia y de los Juzgados de Menores, entre otros.

Abogados o Letrados
Si hiciéramos una encuesta, casi nadie estaría dispuesto a entrar en contacto voluntario con la maquinaria judicial por razones distintas. Partimos de una situación incuestionable y es que, la organización judicial y los términos legales en que se expresa son ciertamente ininteligibles para gran parte de los ciudadanos. Esto es una obviedad pero también nos ocurre en las relaciones con otras Administraciones como la de Hacienda, la Sanidad…. cuyos términos administrativos, jurídicos o médicos son difíciles de comprender, amén de la letra manuscrita que se usa para informar a un paciente o expedir una receta. Hablamos por tanto, de lenguajes técnicos dirigidos a profesionales.

Por lo complejas que pueden resultar las relaciones de los particulares con la Administración de Justicia, basado en lo complicado de las Leyes y en la falta de conocimiento general de las mismas es preceptivo, en muchos casos, contratar los servicios de un Abogado que le asesore y defienda en sus pretensiones. El Abogado es Licenciado en Derecho y tiene que estar colegiado. Suele ser conveniente una consulta previa donde se aclare que se pretende y cuanto van a costar los servicios del Abogado, con carácter aproximado, ya que los procesos judiciales suelen ser caros y lentos.
En un proceso, en el que la parte contraria haya sido condenada en costas, podrás resarcirte de lo pagado al Abogado, al Procurador, a los peritos, testigos…

Procurador
Si el abogado es el que te defiende, el Procurador es el que te representa, y de este modo el cliente no tiene que acudir diariamente al Juzgado para conocer de su asunto sino que se entera de todo cuanto antecede en el procedimiento, a través de su representante: El Procurador.

Generalmente es el Abogado el que elige al Procurador con el que quiere trabajar pero esto no es imperativo. Si el cliente prefiere algún Procurador en particular lo puede elegir y contratar.
Para poder representar a su cliente el Procurador necesita de un Poder General para Pleitos que suele otorgarse ante Notario, que no es caro y que se puede utilizar en muchas ocasiones. También se puede otorgar el poder de representación ante el Secretario Judicial, por comparecencia apud-acta y sólo servirá para el juicio en concreto para el que se otorga.

Si los recursos económicos de que disponemos son limitados y vamos cortitos, los ciudadanos podemos solicitar los servicios de Abogado y Procurador, dentro de los límites legales, y el reconocimiento del Derecho de Asistencia Jurídica Gratuita, cuya petición se hará ante la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita provincial competente, quien estudiará y resolverá su petición.

Juicios
Se celebran en un lugar al que se llama Sala de Vistas, aunque también se pueden celebrar en el despacho del Juez. Allí somos convocados para que cada una de las partes: denunciantes y denunciados, demandantes y demandados, testigos, peritos…., expongan verbalmente los hechos que les tienen enfrentados y los argumentos probatorios de sus demandas o pretensiones.

Si habéis entrado alguna vez o lo habéis visto en televisión, en una Sala de Vistas hay dos partes bien diferenciadas. Una corresponde a los estrados del Juzgado que es una superficie elevada del resto del suelo de la dependencia, una tarima, generalmente de madera donde, de frente y en el centro, se sienta el Juez o Presidente del Tribunal, a su izquierda y derecha se sientan el Secretari@, y el Ministerio Fiscal, respectivamente, y en la zona lateral izquierda y derecha se sientan los abogados de una y otra partes, formándose una especie de Π, si la miras de frente. Delante de todos ellos se coloca un banco, generalmente sin respaldo, que es el banquillo de los acusados.

Jueces, Magistrados, Secretarios, Fiscales, Abogados y Procuradores usan en la sala de vistas una prenda común: la toga, que se coloca sobre el traje que lleven puesto. Ni abogados ni Procuradores llevan ningún tipo de distintivo, son sólo togas negras, en cambio, los Jueces, Magistrados, Secretarios y Fiscales llevan cada uno un distintivo que los diferencia y otros, unos encajes de color blanco en las bocamangas, que le llaman puñetas.
PEC.abril/09

CONTINUARÁ:En el siguiente:Estructura Judicial Española. Cuaderno 3:
Tutela Judicial Efectiva. Presunción de Inocencia. Denuncia y Querella.