JUICIOS TELEVISADOS

Noviembre 13th, 2009

Hemos asistido a una apuesta televisiva de juicios penales sobre causas espeluznantes -caso Nagore-, asesinato que pone los pelos de punta a cualquiera que haya seguido el caso.

Juicio, público y televisado, con autorización del Tribunal, donde oímos y vemos a todos los operadores jurídicos: Jueces, Fiscal, Abogados, imputado, testigos, peritos… en el trámite de juicio oral, enriqueciéndonos con todo lujo de detalles, con la reconstrucción meticulosa, detallada y terrorífica del cruento y vil crimen en el domicilio del imputado; la exhibición del arma asesina, así como de la angustiosa y absolutamente aterrada llamada de Nagore al 112, pidiendo ayuda.
Solo faltaron las imágenes del cuerpo desmembrado de la chica asesinada.

Me pregunto a quién beneficia esta decisión informativa. La madre de la Nagore dice que le parece bien que se haya televisado, así las chicas comprenderán que no pueden ser tan confiadas en el mundo en que vivimos, que puede servir para informar y prevenir a otras adolescentes.

No obstante, a los victimarios, a los delincuentes efectivos o potenciales, también se les ofrece una gran cantidad de información, escrita, radiada y televisada, sobre el estado de las investigaciones policiales, del proceso judicial, de la forma de actuar de las instituciones jurídicas.

El criminal no quiere ser descubierto pero, cuando ha sido desenmascarado mentirá, -porque tiene derecho a no declarar contra sí mismo- y procurará, si se le facilita, la máxima publicidad, fama y notoriedad que sea posible. Pasará a las hemerotecas por haber burlado a la policía y la justicia durante meses, por la condena ejemplar que se le impuso o por lo terrorífica que fue su acción criminal que inquietó a toda la sociedad de la época.

Para que se produzca un comportamiento delictivo se tiene que originar la oportunidad y deben concurrir tres elementos: un delincuente predispuesto, una victima propicia y una ausencia de control.
Si esas victimas confiadas y propicias valoran la posibilidad de tomar ciertas medidas de prevención, reduciendo la vulnerabilidad y una situación de posible riesgo, habrá valido la pena.

Los medios de comunicación ofrecen una gran cantidad de información sobre estos asuntos porque es su función y porque el crimen vende, lo mismo que vende la respuesta penal a los delitos. En esa tarea de informar y documentar, los medios son transmisores del estado de las investigaciones criminales, de jornadas científicas que puedan convocarse, de trabajos y opiniones de expertos en todas las disciplinas: psicólogos, psiquiatras, investigadores…., y además son divulgadores de campañas informativas de prevención criminal.

Decididamente el principal mecanismo de prevención de las victimas son las campañas informativas, y la aplicación de medidas en las condiciones de vida de las victimas potenciales es lo que reduciría al mínimo las oportunidades delictivas.

Es innegable la aportación de la prensa como correa de transmisión informativa pero cuando los casos criminales se están investigando, hay que dejar trabajar a los profesionales, pudiendo y logrando, ciertas filtraciones y un exceso informativo, contaminar la investigación policial y judicial en perjuicio de una mejor acción de la justicia.

Nuestro sistema penal y penitenciario es mejorable, todo lo es. Las respuestas sociales también lo son. Hemos de dejar trabajar a las instituciones, que analicen sus estadísticas, sus memorias anuales, que propongan a los legisladores las modificaciones y reformas necesarias para reducir la criminalidad, mejorando las investigaciones, la persecución y prevención de los delitos.

Ya hemos contemplado recreaciones televisadas, o en el cine, de procesos judiciales españoles, notorios por distintas razones y que no afectan la sensibilidad social del mismo modo que una retransmisión en directo de juicio que está aconteciendo. Ello puede crear una sensación de inseguridad y alarma ciudadana que no se corresponda con el nivel de criminalidad real que existe en nuestra sociedad.
Por esta senda, no faltará mucho para que determinados colectivos promuevan medidas penales que ya teníamos olvidadas.

Debe ser por la globalización que lo toca todo, pero nuestro modelo de vida imperante cada vez se parece más al modelo americano, De que lo conozcamos y nos empachemos de ello se encargan las películas, las series televisivas americanas, los informativos. Esta cultura que se retroalimenta obteniendo del modo que sea, y lo más rápido posible, el objetivo deseado, siendo muy antigua la utilización de la violencia para conseguirlo.
Que levante la mano el país que lleve más de cien años de paz ininterrumpida.

Esta cita la utilicé en un post anterior, pero ahora también la creo oportuna:

«Finalmente, el mas seguro, pero mas difícil medio de evitar los delitos, es perfeccionar la educación…» (Marques de Beccaria).

Pec.noviem/09

IGUALES ANTE LA LEY

Octubre 9th, 2009

El que la haga, que la pague. Es una máxima que rige el pensamiento de muchos ciudadanos, sobre todo de aquellos que procuran llevar una vida honesta frente a los que no lo hacen. No es fácil, ni baladí, el esfuerzo que muchas familias hacen día a día para sobrevivir en estos y en todos los tiempos, acudiendo cada mañana al trabajo, para hacer una jornada intensiva o partida, según los casos, haciendo mil cábalas para llegar a fin de mes.

Hoy son noticia, nuevamente, unos pocos de mangantes que buscan el pelotazo, el enriquecimiento rápido, para poder regentear, para presumir, con influencias y cuotas de poder evidentes, amparados bajo el paraguas de un partido político y desempeñando cargos relevantes en las instituciones españolas, descubiertos tras tirar de la manta de una trama de corrupción política, e imputados por distintos delitos. Lo que mas alarma social provoca es que, estas personas imputadas fueran designadas democráticamente por los ciudadanos para que les representen y defiendan sus intereses colectivos.

Me es igual el color político del partido al que pertenezcan, ciertamente, mangantes los hay en todas las filas; lo que resulta curioso es que, siendo conocidos entres sus propios compañeros digan sus superiores que, ignoraban esas prácticas inapropiadas mientras alguno de ellos eran cargos de confianza de sus lideres dentro del partido al que pertenecen.

Afortunadamente estos casos son sólo unas pocas excepciones que, no pueden, ni deben enturbiar el nivel político que tenemos en nuestro país.
Cuando estas conductas son descubiertas y perseguidas el ciudadano recobra la confianza en el sistema, percibiendo que las instituciones de nuestro Estado de Derecho desempeñan sus funciones, garantizando la seguridad jurídica, la persecución y el castigo de las conductas delictivas, sean quienes sean sus autores.

¿Por qué se mete alguien en política? Creo que tener conciencia y cultura política influye decisivamente en esta decisión tan personal.
Elegir una opción, un color, aquel en el que cada uno crea, afiliarse en ella y poner a disposición de esa elección tus ideas y propuestas en la búsqueda de soluciones al interés general, a la ciudadanía, a tu pueblo, a tu ciudad, a tu región o a tu país, contribuir a través de la herramienta que supone un partido político es algo muy plausible y digno de respeto.

Otra cuestión es el modo en que accedes a formar parte de ese grupo político. Si decides tomar ese camino procura entrar sin ruidos, sin mucho ímpetu, sin hacer grandes aportes de ideas y por supuesto, sin crear problemas, ni trabajo extra, a los que ya están allí.
Si pareces muy ilusionado, peligro; si quieres cambiar las cosas, dentro del partido político, peligro; si tienes muchas ganas de trabajar, peligro; si tienes paracaídas, peligro. Pueden preguntarse los compañeros de militancia, “¿Qué busca este/a aquí? Cuidado con éste, vigilémoslo a ver que es lo que quiere.

Si salvas todos esos obstáculos, es posible que alguien cuente contigo para hacer algunas cosillas. Nada de estridencias y no te olvides de ser leal a los que te propongan. Dar ese paso precisa de un gran compromiso y tener conciencia plena de lo que se quiere aportar a la comunidad, así como lo que se expone, que no es poco.

Así lo veo, sin embargo, parece que hoy día entrar en política no es sino elegir una carrera profesional, que según los niveles, se parece mucho a la carrera de actor/actriz.
No hay mas que observar a algunos dirigentes, sin fijarnos en el color, esto no importa; cuando hablan a los ciudadanos sonríen –que yo creo que en realidad se ríen-, son y se sienten triunfadores, presumidos, narcisistas, pedantes algunos, no se inmutan, se dirigen a los ciudadanos con una tranquilidad pasmosa. Ya tienen el poder que les han dado las urnas.

Que la cuerda que eligieron al principio no les conviene, aceptan las propuestas de líderes políticos de otro color, abandonan su barco y aceptan la nueva y gran responsabilidad, bien remunerada claro, y arrastran a otros con la misma “conciencia política” para ser designados en cargos de mucha confianza. Para hacer esto hay que disponer de ciertas dosis de descaro, que te importe poco la opinión pública y desde luego, que haya poco poso ideológico en todo ello.

Esto me hace pensar: son los que nos gobiernan, verdaderos líderes, ideólogos de sus filas o por el contrario son sólo reclamos de los que de verdad gobiernan. Reclamos para cazar “el pájaro”, en este caso el elector. Se eligen con gancho, algunos son relativamente “jóvenes”. Aparecerán en actos de su partido, con sus cabellos teñidos, hablando delante de un grupo de jóvenes escrupulosamente elegidos, para dar sensación de progreso, de esperanzador futuro y esto llega indudablemente a nuestros subconscientes sin darnos cuenta; aunque esto no suele generar comentario alguno, estas imágenes contribuyen a que pensemos que esta opción es la que mejor futuro nos presagia y ello se hace con esa intención. Aquí estamos.
Solo espero que cuando tengamos la opción de elegir, elijamos sabia y reflexivamente, pensando en el interés general, pensando en la colectividad.

No hay viento favorable para el que no sabe a donde va. (Séneca)

Pec. octubre-09