AMBULANCIAS EN LORA

Abril 21st, 2008

SERVICIO DE AMBULANCIAS

EL TRANSPORTE SANITARIO DE ENFERMOS LOREÑOS
DESTINADOS A CONSULTAS RESULTA BASTANTE INCÓMODO.

LORA DEL RÍO.- Desde hace casi un año, el Servicio de Transporte por Ambulancias en nuestra Villa, ha sufrido una gran transformación. Actualmente los enfermos que necesitan ser conducidos en transporte sanitario, con motivo de consultas en hospitales o centros médicos sevillanos, lo están siendo en transporte colectivo, sanitario, pero colectivo.
Hay que distinguir y diferenciar entre el transporte de urgencias sanitarias y el transporte destinado a consultas.
Los vehículos utilizados son de tres tipos: colectivo de 5 plazas más una camilla; colectivo de 9 plazas, todos sentados y, el personalizado, de urgencias médicas.
La empresa que garantizaba el transporte sanitario en Lora del Río disponía de siete vehículos y ahora sólo de tres, eso sí, colectivos.
Sevilla, a nivel provincial, se suma en último lugar a esta medida tomada por el Servicio Andaluz de Salud, encaminada principalmente a racionalizar el gasto por transporte sanitario y acoplarlo con la agenda y organización de trabajo del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, mediante un acuerdo de modulación con las empresas transportistas. O sea, que la empresa va a percibir por los servicios prestados una cantidad establecida por módulos, transporte a quien transporte, siendo el Hospital el que, con su agenda de trabajo, impone a las empresas transportistas los enfermos que tienen que conducir, obligándoles a llevarlos a través de transporte colectivo. De no ser así no podrían asistir a las consultas.
Los enfermos de Lora se suben, - a la hora que establece el propio servicio en función de las personas que tendrá que recoger, sus horas de citas y su recorrido -, a una furgoneta que los llevará a consulta a Sevilla, pero que recogerá a otros enfermos, durante su recorrido de ida, en Villanueva del Río y Minas, Alcalá del Río y La Algaba. Así pues, el horario señalado de consulta, no sirve para mucho, pero eso sí, harán un recorrido turístico por las carreteras de la margen derecha del río y la parte occidental de la provincia de Sevilla.
Pero esto no acaba aquí, cuando terminan los enfermos de ser “atendidos” en sus respectivas consultas, tienen ellos que avisar mediante llamada telefónica, - porque es muy probable que no haya nadie esperando a ese enfermo o enferma -, a una centralita para que otra, o la misma ambulancia les recoja.
Esta persona que se dirige a la cabina telefónica más cercana y avisa, puede ser alguien que camine con dos muletas y esté sola, en el sentido literal de la expresión. Si esta persona es acompañada de un familiar o amigo se agrava la situación porque las plazas de la furgo son limitadas, aunque eso sí, los conductores son magnificas personas siempre dispuestas a ayudar y cooperar con los viajeros-enfermos.
Tras el largo rato de espera la ambulancia llega a recogerle pero, tiene que conducir a otros enfermos a sus respectivos domicilios; nadie te pregunta si quieres ir en esa dirección pero te toca acompañarlos, en este caso, la peregrinación lo es por la campiña y parte oriental de la provincia de Sevilla, porque el conductor, cumpliendo órdenes, tiene que dejar a alguien en Alcalá de Guadaira, en el Viso del Alcor y en Carmona, por citar algunos ejemplos.
Si tienes que estar sentado en mala postura dentro de la furgoneta y sufres problemas de vértigo, mareos o migrañas, eso da igual, cuando llegues a tu domicilio te tomas una píldora y reposas varias horas hasta que estabilizas tu estado neurológico.
Se ha dado el caso de alguien que ha ido a consulta de rehabilitación traumatológica, de 10’00 a 11’00 horas y ha estado esperando hasta las 15’00 horas que viniere un vehículo sanitario a recogerle para llevarle de vuelta a su domicilio.
En Puebla de los Infantes retornaron desde Sevilla a un paciente que padece anemia y tuvo que ser atendido por el Servicio de Urgencias de la localidad por haber sido tan largo el viaje de vuelta a casa.
Vamos que tienes que desplazarte y hacer un largo viaje para ir a consulta médica y cuando regresas necesitas atención del servicio de urgencias de la Villa por la tortura de viaje que has tenido que sufrir.
Todo este asunto del transporte colectivo, tiene razón de ser en cuanto se trate de enfermos que puedan ir sentados sin ningún tipo de inconvenientes, lo mismo que pueden ir en otro tipo de transporte público, sin embargo, no se pueden ni deben tratar de idéntica forma aquellos otros enfermos que tienen problemas neurológicos o de movilidad, toda vez que los haces pasar por un suplicio que dura varias horas. Se están haciendo verdaderas barbaridades con ciertos enfermos. Sólo se pueden exceptuar aquellos cuyos familiares se han plantado y se han opuesto a ese trato por parte de los responsables de la prescripción y utilización del transporte sanitario.
Téngase en cuenta que es el médico el que solicita para ese enfermo el transporte, el que distinguiendo entre transporte colectivo o individual, deberá especificar claramente, a través de un informe, que necesita el transporte individual, dadas las circunstancias personales del enfermo.
Mención especial merece la actuaciones de los conductores, los cuales son personas dedicadas a su trabajo y que defienden sus salarios como cualquier otro currito, cumpliendo con los designios de la empresa para la que trabajan.
Dentro de estos transportes y a disposición de quien lo solicite hay un libro de hojas de quejas/reclamaciones para que todo aquel que lo solicite. Parece ser que hay libros que aun no han sido abiertos.
¿ A donde va a ir a parar el tan cacareado Estado del Bienestar que proclaman algunos, si tratamos a nuestros enfermos y mayores de esta manera.
¿ A quien beneficia esta “racionalización” del servicio de transporte por ambulancias.
Está claro que, a muchos enfermos, no, aunque puede que a las arcas del S.A.S. sí.
Además es probable que con este sistema se reduzcan las listas de espera para consultas externas, consiguiéndose de esta manera los objetivos estadísticos y políticos que estará persiguiendo la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.
(PEC 5-12-03)

BALONCESTO EN LORA

Abril 21st, 2008

EL BALONCESTO EN LORA NECESITA OXIGENO

LORA DEL RÍO.- El Baloncesto en Lora del Río, sufre una insuficiencia respiratoria grave.
Pese a que hay bastante gente aficionada a la práctica del baloncesto, algo grave le ocurre a este deporte en nuestra villa, algo que hace que aquellos que lo practican actualmente, se marchen en masa a otra localidad, en concreto a La Campana, para poder jugar en liga federativa.
Se han marchado nueve jugadores encuadrados en categoría senior y otros ocho en categoría juvenil, todos ellos, para participar en liga provincial, desde otra localidad. Es obvio que jugadores de aquella población, dentro del propio equipo, caben muy pocos.
Estos dos equipos, de La Campana, los financia TOTALMENTE el Ayuntamiento de allí, esto es, desplazamientos, arbitrajes, fichas, fianza…, y hay un esponsor, en concreto, una empresa que manofactura cereales, contribuyendo también con el propio Consistorio de la Campana al sostenimiento del gasto deportivo y extraordinario en el deporte BALONCESTO.
Al frente de los niños hay un hombre joven y practicante del baloncesto al que se dirigieron porque querían jugar. Ha salvado todos los obstáculos necesarios y tiene a los niños jugando lo que les gusta, los entrena y se ocupa de ellos en entrenamientos y encuentros convocados.
Con este grupo de niños, nuestro Ayuntamiento colabora poniendo a su disposición una furgoneta municipal que los lleva al entrenamiento los miércoles y los viernes, sin embargo, los días señalados para jugar los partidos, en concreto los sábados, no puede la Delegación de Deportes de Lora asumir el desplazamiento porque hay otras actividades deportivas donde se necesita la referida furgoneta.
Por tanto, son los padres de los niños los que con sus propios vehículos los llevan a La Campana para que jueguen allí, o se suban al microbús que los llevará al encuentro convocado fuera de la localidad.

Resulta curioso lo que ocurre en nuestra Villa y en esta época: ahora que el tejido económico Loreño está medianamente sano, ahora que las instituciones públicas deben fomentar y promocionar el mantenimiento de instalaciones y prácticas deportivas, tal y como establece la Constitución Española en sus artículos 43.3. y 148.1.19ª, ahora que hay mucha gente y, con muchas y buenas ideas, para poner en práctica estas iniciativas deportivas, nos tenemos que ir en masa hacia otra localidad donde hay uno varios ciudadanos, deportistas y jóvenes, que cogen las riendas e inscriben dos equipos de su pueblo en liga provincial.
Asumen responsabilidades y trabajo, aglutinan a todos los que son necesarios, montan dos buenos equipos y levantan la afición por este deporte en su propia localidad.
Añoranza produce recordar aquellos años en los que, sin medios materiales, ni apoyos institucionales, se sostenían dos equipos en la 1ª División de la Liga Provincial Sevilla, liga que por otro lado era y será la más dura de todas las provincias andaluzas por razones obvias. Además el equipo se clasificó para la liga de ascenso a División Regional en cuatro ocasiones.
No se disponía de equipaciones deportivas completas, por lo que cada uno iba con las zapatillas, medias y calzones que tenía en casa, siendo lo común para todos la camiseta que se vestía, o sea, que la uniformidad no era lo fuerte. No obstante, en lo importante, en la ilusión, en la lucha, en la competitividad, en la práctica del deporte que siempre gustó, en la ambición de mejorar los resultados y la clasificación, en eso siempre hubo sintonía y conexión. Eran, son, deportistas y loreños, y por todos los sitios donde iban, presumían de serlo.
Los aficionados, no practicantes, que presenciaban aquellos encuentros, acabaron apoyando con sus alientos y pueden dar buena cuenta de ello.
En la legislatura que abarca el periodo entre 1991 y 1995, hubo contratados por el Ayuntamiento Loreño varios monitores escolares que se ocupaban de los niños en la práctica del baloncesto y del fútbol. Todo ello fue gratis. Se creó la escuela de fútbol, que era gratis para los niños, y quedó pendiente la de baloncesto. Esto ocurría cuando el actual Alcalde era el edil de deportes. Después, el que le precedió, se encargó de borrarlos del mapa deportivo.
Ahora aparece una iniciativa de la Delegación de Deportes que, aparentemente, dista mucho de lo que entonces se hiciera. Parece ser que se contrataran monitores que promuevan el deporte, previo pago de los servicios, por los padres de los niños.
Este es el país de las dualidades. Con los impuestos se costea una seguridad pública, pero si quieres tener la propiedad guardada tienes que contratar y pagar una seguridad privada. Con los impuestos se sostiene una seguridad social, que últimamente tiene superávit, - esto seguramente pasa porque se están descuidando mucho aspectos sociales de aquellos que garantizan el Estado del Bienestar - pero, si quieres que te atiendan rápido y bien, tienes que ir a un médico de pago. Con los impuestos y los títulos de viaje, se pagan los transportes públicos pero, si quieres llegar a tiempo, has de pagar un transporte personalizado. Se supone que los poderes públicos locales promocionaran y facilitaran la practica del deporte en instalaciones deportivas pero, si nuestros hijos quieren hacer deporte sus padres deben pasar por taquilla y pagar un monitor.
Ojalá estas líneas sirvieran para despertar, en los que deben coger el testigo y en los que deben apoyarles, esa ilusión que a algunos nos fue transmitida, que algunos tuvieron, que dio y sigue dando muy buenos momentos a los que practican ese deporte que se llama BALONCESTO.
(PEC. 21/11/03).