- OLOR A CASTAÑAS ASADAS -

Abril 21st, 2008

Es una de las cosas que más me recuerda la época navideña. Esos carritos con la espuerta de palma o esparto llena de castañas, a la vista de todo el mundo, y la instalación de esas viejas ollas puestas sobre el tubo de hierro recibiendo el calor de las brasas, la humareda blanca y el olor tan característico que desprende, más aún si es un día de esos que aprieta el frío y que caminas con las manos metidas en el chaquetón.
Y al pasar cerca de una casa donde se están elaborando pestiños, gañotes,… que olor tan rico. Las pastelerías se esmeran en la elaboración de otros dulces que habitualmente no vemos en los expositores. Más adelante aparecen los roscones de reyes, en cuyo interior todo el mundo se afana en encontrar la sorpresa, sorpresa que antes era un grano de haba que daba suerte al que lo encontraba. Ahora parece que esto ha cambiado por una figurita o similar y, el que la encuentra, tiene que pagar el roscón. No veas como ha cambiado el cuento.
Las calles exornadas con luces de colores que retratan motivos navideños. Instalaciones, en algunos colegios y casas particulares, de belenes que recuerdan la natividad de Jesucristo, y que son visitados por vecinos y amigos. Algunos de ellos, muy elaborados artesanalmente, son miniaturas y figuritas dignas de admirar; contienen todos los detalles de una aldea donde, alrededor del establo donde nació el Mesías y que recibió la visita de los Reyes de Oriente, están integradas casi todas las profesiones artesanales. Esto de los belenes tiene más aficionados de los que podemos creer. Hay localidades cercanas a la nuestra donde la instalación de los belenes tiene mucha acogida y está apoyada institucionalmente para que no se pierda esa entrañable actividad.
Hacemos memoria sobre a quien enviaremos una felicitación navideña, y la enviamos. A veces con el sabor agridulce de saber que si recibimos alguna en casa es porque antes la hemos enviado nosotros, pero ahí estamos.
También los medios de comunicación nos recuerdan la proximidad de la navidad conmemorando el día internacional del Niño, a finales de noviembre; nos ofrecen las estadísticas de los niños que mueren por el VIH, sobre todo en Sudáfrica; los niños que son explotados laboral y sexualmente; los niños fotografiados en los vertederos brasileños rebuscando entre la basura algo que aprovechar; nos recuerdan que hay muchos niños, muchas personas, que no gozan del bienestar del que disfrutamos por aquí. Algunos datos estremecen a cualquiera, a pesar de estar casi acostumbrados a ver imágenes demasiado duras. Porcentualmente nos dicen el aumento del gasto en regalos que nos invitan a hacer, y que haremos, - en relación al año anterior - y, comparan ese gasto con el presupuesto de algún país subdesarrollado, o con el contrato televisivo de algún club de fútbol de gran caché… El anuncio del turrón, que siempre vuelve por navidad, suele arrancar alguna lágrima de aquellos que no pueden ver a los suyos por diferentes motivos.
Lo que no cambia, ni siquiera en estas fechas, son los anuncios de compresas y similares a la hora de comer. Lo hacen a posta.
Nuestras calles más comerciales, durante estos días, tienen un gran trajín de gentes, entrando y saliendo de las tiendas, eligiendo los regalos para unos y otros y como esto está montado de esta manera, el que no se gaste entre quinientos y mil euros en regalos, lo tacharemos de miserable.
No tenemos que preocuparnos pues, como damos buena acogida a todo lo que viene de fuera, gozamos de la “ventaja” de contar con Papá Noel y con los Reyes Magos.
Comidas por doquier. A los reposteros los tenemos que avisar con tiempo para poder tener una mesa donde alojarnos todos los comensales. En algunos casos - después narrados - sales muy contento y harto de comer, beber y bailar, pues estuvo muy bien y, en otros, te dan el trasquilón, pues se quedaron con tu dinero y con la comida. Pero en conjunto, globalmente, como se dice ahora, todo el mundo contento; nos felicitamos mutuamente las fiestas, tenemos una disposición positiva, amable, ante todo lo que nos encontramos; como es navidad dejamos atrás, durante unos días, esos malos modos con que nos tratamos en los semáforos, en la calle, en la escuela, en el trabajo….

PEC-22/11/2006

- POR SEGURIDAD SE AGUANTA -

Abril 21st, 2008

Es lo que decía un señor, al ser abordado por un medio de comunicación, respecto a las molestias y retrasos que sufría con motivo de la puesta en marcha de las medidas de seguridad en aeropuertos impuestas por la Unión Europea.
Tendrán que llevar en bolsas transparentes, de un litro de capacidad, los enseres personales que suele llevar todo el mundo en un bolso de mano; utilizar el estómago como envase de una botella de agua de litro y medio, o sustituirla por otra cuya capacidad máxima sea de 100 ml.
Al derecho a la intimidad que le den dos duros. Como algun@ chic@ lleve en su bolso algo muy personal, como un vibrador, podría pasar un sofoco antológico. Por seguridad se aguanta.
Sin embargo, en España, el golpe fatídico y terrorífico del 11-M, vino a través de la red nacional de ferrocarriles españoles. ¿También se establecerán medidas de seguridad en el espacio ferroviario europeo. Me da la sensación de que, todavía no. De momento los espacios aéreos.
Todo vale en la lucha contra el terrorismo, (antes comunismo). Como ya sabemos estas medidas afectan al equipaje de mano, los líquidos y los controles por rayos equis; vale que se supervisen y reduzcan los contenidos que se llevan en un bolso de mano, pero que ocurrirá, dentro de poco, con las identidades de los que se suben en esos aviones tan seguros. Aparecerá, que ya existe, la biometría,……….. Para los que ignoren el concepto, cuando se habla de biometría, o de sistemas biométricos, nos referimos a los sistemas automáticos aplicados a determinadas características humanas con el objeto de su identificación o autentificación.
Sobre todo desde el 11-S, tanto por la seguridad como por la identificación, tanto el término como la ciencia, han adquirido un nuevo y espectacular avance. Estamos en condiciones de asegurar, sin dudas, que el siglo XXI, a efectos de identificación personal será el siglo de la biometría.
En ciertos países europeos se está implantando la lectura del iris como método de verificación biométrica en los cajeros automáticos de los bancos.
Es tan rápido y fiable este sistema que países como Arabia Saudí lo está aplicando en todos los aeropuertos, puertos y fronteras, obligando a todo el mundo a pasar los controles instalados al efecto. En el año 2004, después de ocho meses en marcha, ya se habían capturado 550.000 iris y se habían conseguido detectar 22.300 identidades falsas.
Aquí, en nuestro país, el DNI nuevo que estaba previsto para enero/2006, se retrasa con objeto de perfeccionar las nuevas tecnologías para que el documento contenga, junto con los otros datos, algún nuevo elemento biométrico.
Respecto a los aeropuertos y las medidas de seguridad en el espacio aéreo europeo, éstas han de converger con las impuestas por la Comunidad Europea; en contra de esta segura modernidad, tenemos que tener en consideración una valoración de los pasajeros del funcionamiento de las compañías aéreas, que podría calificarse de tercermundista, ya que no hay casi ningún pasajero que no se queje por unos u otros motivos. Al igual que los vehículos, los zapatos o las lavadoras, a nosotros nos están estandarizando. La excusa, en este caso, el ubicuo terrorismo y también, los mecanismos de creación de miedo, ante el cual los americanos – uno de los principales responsables de que hoy tengamos esos miedos - nos prometen seguridad, para la que tampoco ellos están preparados.
El terrorismo lo justifica todo ya que amenaza, sin ser visto, a cualquiera y en cualquier parte. Hoy los ciudadanos queremos seguridad y con tal de percibirla renunciaremos a las libertades y derechos fundamentales conseguidos a lo largo de cientos de años. Conviene recordarlo porque las técnicas de comunicación social permiten a los que las utilizan, tratarnos como idiotas y expandir mensajes con una trascendencia insospechada. Hoy la opinión se puede esculpir y modelar, porque somos influenciables. Además nos inoculan a diario con diferentes relajantes: cotilleos, deportes, espectáculos… y de este modo se promueve la indiferencia social.
No quiero dejarme atrás, como mención anecdótica, el apagón del pasado sábado, 4/noviembre, que dejó sin luz, durante un buen rato, a diez países europeos. Curioso ejercicio de poder de la eléctrica que disponía del interruptor aunque, según informaron las autoridades francesas, se trató de un fallo en la red de interconexión de suministro eléctrico entre Alemania y Francia. Aún recuerdo el apagón de la pasada Velá de Santa Ana, que dejó sin luz a reposteros y recreativos durante 3 horas porque el retén que tenía que arreglarlo se encontraba y partía físicamente de Bormujos y no de Carmona, como ocurría hace poco. PEC-10/noviembre/2006.